Egipto sigue agrandando su historia en el Mundial 2026. Los Faraones eliminaron a Australia en la tanda de penaltis (1-1, 2-4) y se clasificaron por primera vez para los octavos de final de una Copa del Mundo tras un encuentro igualado que se decidió desde los once metros
Egipto ya sabe lo que es ganar una eliminatoria en un Mundial. Los Faraones derrotaron a Australia en la tanda de penaltis (1-1, 2-4) tras un partido de mucho desgaste, alternativas y emoción hasta el último lanzamiento. Los de Hassan estuvieron por delante durante buena parte del encuentro, vieron cómo un desafortunado gol en propia puerta les obligaba a disputar la prórroga y acabaron encontrando el premio desde los once metros para citarse con el vencedor del Argentina – Cabo Verde.
Un inicio de ida y vuelta
El encuentro no pudo comenzar con más ritmo. Australia salió decidida a sorprender y Volpato estrelló un balón en el larguero cuando apenas se habían consumido unos segundos. El aviso no intimidó a Egipto, que poco a poco fue encontrando espacios gracias al talento de Marmoush y la movilidad de Salah.
Los africanos terminaron golpeando primero. Un saque de esquina encontró la cabeza de Emam Ashour, que apareció libre de marca para superar a Beach y poner por delante a los Faraones. El tanto dio confianza a Egipto, que manejó mejor los tiempos del partido mientras Australia buscaba respuestas sin demasiado acierto.
Australia reaccionó tras el descanso
El paso por los vestuarios cambió la cara de los ‘Socceroos’. La presión comenzó mucho más arriba y Egipto empezó a sufrir para sacar el balón jugado. El empate llegó de la manera más cruel para los africanos. Mohamed Hany, en su intento por despejar un centro lateral, terminó introduciendo el balón en su propia portería.
El lateral egipcio vivió, además, el momento más angustioso de la noche. Poco antes había sufrido un durísimo golpe en la cabeza que obligó a detener el partido durante varios minutos. Las asistencias entraron de inmediato y el silencio se apoderó del estadio. Afortunadamente, pudo levantarse y continuar tras ser atendido después del gran susto.
Ocasiones para los dos
Con el 1-1, el encuentro se rompió. Australia encontró en Irankunda y Volpato dos focos constantes de peligro, mientras Egipto seguía confiando en la calidad de Marmoush, que fue un quebradero de cabeza para la zaga oceánica durante todo el partido.
Las ocasiones empezaron a sucederse en ambas áreas. Beach evitó el segundo de Egipto con varias intervenciones de mucho mérito y, en el otro lado, los australianos rozaron la remontada en varias acciones por banda que no encontraron rematador.
La prórroga no encontró un ganador
El cansancio terminó imponiéndose al atrevimiento. Los dos equipos bajaron el ritmo y comenzaron a pensar más en no cometer un error que en buscar el gol de la clasificación.
Egipto pareció llegar algo más entero a los minutos finales, aunque tampoco logró romper el equilibrio. Australia, por su parte, sorprendió sustituyendo a Beach por Mat Ryan a falta de apenas un minuto para el final de la prórroga, una decisión claramente enfocada a la tanda de penaltis.
La sangre fría de Egipto decidió
La estrategia australiana no surtió efecto. Egipto firmó una tanda impecable, con cuatro lanzamientos convertidos y un Mohamed Salah que incluso se permitió el lujo de transformar su penalti con una sutil Panenka.
Australia, en cambio, comenzó la serie con el fallo de Souttar y terminó de quedarse sin opciones cuando Herrington tampoco acertó. Abdelmaguid asumió la responsabilidad del último lanzamiento y no perdonó, desatando la euforia de una selección que ya ha hecho historia.
Los Faraones dejan atrás décadas de frustraciones y se meten por primera vez entre los dieciséis mejores del Mundial. Australia, que rozó la clasificación durante muchos momentos de la noche, se despide con la sensación de haber competido hasta el final, pero sin el premio que buscaba.
Ficha Técnica
Australia (1): Patrick Beach (Mat Ryan, 119′), Lucas Herrington, Harry Souttar, Alessandro Circati, Jordan Bos (Jason Geria, 84′), Aziz Behich (Awer Mabil, 76′), Aiden O’Neill, Jackson Irvine, Connor Metcalfe (Paul Okon-Engstler, 98′), Cristian Volpato (Ajdin Hrustic, 76′) y Nestory Irankunda.
Egipto (1): Mostafa Shobeir; Mohamed Hany, Yasser Ibrahim, Ramy Rabia, Karim Hafez (Hossam Abdelmaguid, 91′); Hamdy Fathy (Mahmoud Saber, 61′), Marwan Attia, Mostafa Zico (Haissem Hassan, 61′); Emam Ashour (Trezeguet, 83′), Mohamed Salah y Omar Marmoush (Ibrahim Adel, 106′).
Tanda de penaltis: 0-1 Mahmoud Saber, 0-1 Harry Souttar (falló), 0-2 Ramy Rabia, 1-2 Ajdin Hrustic, 1-3 Mohamed Salah, 2-3 Awer Mabil, 2-3 Lucas Herrington (falló), 2-4 Hossam Abdelmaguid.
Árbitro: Gustavo Tejera (Uruguay). Amonestó a Hamdy Fathy (m.37), Ramy Rabia (m.79) y Hossam Abdelmaguid (m.120+1) por Egipto; y a Jackson Irvine (m.66) y Harry Souttar (m.101) por Australia.
Goles: 0-1, m.13: Emam Ashour. 1-1, m.55: Mohamed Hany, en propia puerta.





