La despedida de Ernesto Valverde de San Mamés estuvo llena de homenajes, galardones y lágrimas, aunque lo mejor hubiese sido coraje de sus jugadores para sacar tres puntos y pelar por Europa en la última jornada
Adiós a Ernesto Valverde, adiós a Europa y adiós a la temporada. La agonía del Athletic Club y del ‘Txingurri’ llega a su fin, gracias a Dios. Los aficionados del Athletic Club echan la vista atrás y se preguntan que ha hecho mal el club en esta última temporada para pasar de jugar la Champions League a ser salvados del descenso por la Real Sociedad. Y es que si analizamos, punto por punto, la temporada del Athletic Club, no queda otra que poner el foco en los jugadores.
La plantilla confeccionada para este curso no era, ni mucho menos, para terminar en mitad de la tabla. Es cierto que las lesiones han condicionado en gran parte al cuadro rojiblanco, pero, aún así, el plantel bilbaíno era, como mínimo, para entrar en Europa. Quedarse fuera de las competiciones europeas agranda el malestar que debe sentir el club y más cuando clasificarse a Europa, esta campaña, estaba regalado. El Betis, con 57 puntos, tiene asegurada la Champions League. El Celta, con 51, apunta a jugar la Europa League y el Getafe, con 48, la Conference League.
El entrenador era el mismo, los rojiblancos no han lamentado salidas del club y sí han sumado talento en el mercado de fichajes. Entonces, ¿Cuál ha sido el problema?
La actitud de los jugadores no ha sido la de un equipo ganador y reflejo de ello ha sido, precisamente, la última jornada disputada de LaLiga. Todo lo que le podía salir mal al Athletic Club le ha salido mal, pero en gran parte ocasionado por un rendimiento muy pobre de los futbolistas, relacionado con una mentalidad que no es digna de un club como el Athletic. Prueba de ello, sin duda, ha sido el duelo ante el Celta de Vigo. Con todas las miradas puestas en la despedida de Ernesto Valverde, uno esperaba que los futbolistas lo dejasen todo en el campo para, por lo menos, despedir al que es el entrenador con más partidos en el banquillo de San Mamés como se merece.

Pues la actitud no era ni la propicia ni la correcta para sacar tres puntos ante el cuadro de Claudio Giráldez y mantenerse vivos en la lucha por Europa. Los jugadores prometieron darlo todo y era el minuto 4 de partido y ya iban por detrás en el marcador tras un error grosero de concentración y de intensidad. ¿Cómo te van a meter un gol así jugándote la clasificación europea? Lejos de hacer borrón y cuenta nueva en el Athletic Club, la reacción tardó en llegar y no fue hasta el minuto 51 cuando Iñaki Williams puso el empate en el marcador.
Lo más llamativo de todo, y que creo que no debería pasar desapercibido porque es un reflejo del estado anímico de los jugadores, fue la celebración. Lejos de la efusividad por haber logrado el gol del empate o la rapidez en volver a poner el balón en juego para ir a por el segundo gol, los futbolistas celebraron de manera liviana y sin mucha prisa la igualada. ¡Qué se estáis jugando Europa, muchachos! Es cierto que, tras el gol, el equipo mostró una cara diferente, pero, una vez más, la victoria no llegó y privaron a Ernesto Valverde de salir de San Mamés, por última vez, con tres puntos bajo el brazo.
Al hablar de Ernesto Valverde, los jugadores se mostraban emocionados. No es para menos, puesto que el ‘Txingurri’ es como un padre para ellos y con el entrenador con el que han levantado la Copa del Rey. Pero no se puede despedir así a una leyenda como es Don Ernesto Valverde Tejedor. Seguro que el de Viandar de la Vera cambiaba el homenaje del principio y las palabras de sus jugadores por haber sumado los tres puntos ante el Celta y llegar al final de LaLiga con una mínima opción de jugar en Europa, además de una última victoria en San Mamés ante su gente. Así es como había que despedir a Ernesto Valverde.






