El técnico rojillo pide disculpas tras la derrota ante el Espanyol, defiende la entrega del vestuario, los problemas físicos de Víctor Muñoz y avisa de que «no hay plan b» para lograr la permanencia en la última jornada de LaLiga ante el Getafe CF
Osasuna se jugará la permanencia en LaLiga durante la última jornada ante el Getafe. La derrota por 1-2 frente al Espanyol en El Sadar dejó al conjunto rojillo en una situación límite, obligado a competir en el Coliseum para evitar una caída que parecía impensable hace unas semanas.
Tras el partido, Alessio Lisci no buscó excusas. El entrenador italiano asumió toda la responsabilidad, pidió disculpas a la afición y lanzó un mensaje claro al vestuario: toca sufrir, levantar la cabeza y preparar la final de Getafe.
Alessio Lisci asume la culpa de la derrota de Osasuna
Lisci compareció con un discurso directo y sin rodeos. El técnico señaló que el máximo responsable de que Osasuna haya llegado a esta situación es él: “El mayor culpable soy yo”.
El entrenador quiso separar su autocrítica de la actitud del equipo. Para Lisci, los futbolistas se dejaron todo sobre el campo, aunque el resultado volviera a castigar a un Osasuna nervioso, poco fluido y golpeado por sus propios errores: “Hoy lo que tenemos que hacer es darle las gracias a la afición y yo pedir disculpas, no el equipo porque se lo ha dejado todo”.
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Osasuna se jugará la permanencia en Getafe
El técnico rojillo no quiso detenerse demasiado en el análisis táctico del encuentro. Admitió que tiene claro lo ocurrido, pero considera que ahora lo importante ya no es mirar atrás, sino preparar la cita definitiva: “Hay que enfocarnos en el Getafe e ir a darlo todo”.
Osasuna viajará al Coliseum con una obligación absoluta: competir como si fuera una final. El margen se ha agotado y Lisci lo resumió con una frase que define el momento del equipo: “No hay plan B”.
Lisci pide sufrir hoy para levantarse mañana
Una de las ideas más potentes de la comparecencia fue la gestión emocional. Lisci no quiso maquillar el dolor. Al contrario, pidió que el vestuario lo atraviese y lo utilice como impulso para no repetirlo: “Hoy hay que sufrir y pasarlo mal, y cuanto más mal posible porque tenemos que vivir eso para que no queramos volver a vivirlo”.
El técnico cree que el equipo debe pasar por ese golpe, asumirlo y transformarlo en una reacción inmediata. No hay tiempo para hundirse, pero tampoco para fingir que no ha pasado nada: “Mañana, como animales con la cabeza arriba”.
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Osasuna no esperaba llegar así con 42 puntos
Lisci reconoció que la situación ha sorprendido a todos. Osasuna llegó a un punto del curso en el que parecía tener margen suficiente, pero la mala dinámica y la acumulación de resultados negativos han convertido la última jornada en una final: “Nadie se podía imaginar que con 42 puntos llegaríamos a esta situación”.
El entrenador señaló también un error de lectura en el camino: no haber sabido apreciar ciertos resultados. En una pelea por la permanencia tan ajustada, cada punto puede ser decisivo: “Ahí hemos cometido el fallo de no darle valor a los empates”.
Víctor Muñoz acaba tocado por fatiga antes de Getafe
Lisci también fue preguntado por Víctor Muñoz, autor del gol rojillo ante el Espanyol. El atacante acabó muy cansado, aunque en principio el técnico habló de cansancio y no de una lesión: “Está muy cansado, a priori es fatiga”.
Su estado será una de las cuestiones a vigilar durante la semana. Osasuna necesita a todos sus futbolistas disponibles para una cita en la que el componente físico y emocional será determinante.
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Lisci mantiene la confianza total en el vestuario
Pese al golpe, el entrenador quiso cerrar filas con sus jugadores. Lisci insistió en la capacidad de sus jugadores y que confía plenamente en ellos para responder en Getafe: «El equipo es fantástico y sé que se van a dejar todo lo que tienen».
Osasuna sufrió un golpe enorme en El Sadar, pero todavía tiene una bala. La semana será durísima con el duelo ante el Getafe como una auténtica final y, como dijo Lisci, «no hay plan B».




