A sus 40 años, el francés se ha estrenado como actor de teatro en París, donde afronta un reto que le obliga a desarrollar habilidades muy diferentes a las que le hicieron triunfar sobre el césped
Hay futbolistas que, cuando llega el momento de colgar las botas, buscan prolongar su relación con el balón desde los banquillos o los medios de comunicación. Otros deben buscarse un futuro debido a la mala gestión de lo ganado con el fútbol y también están los que prefieren romper por completo con su pasado y explorar caminos que poco tienen que ver con el deporte. Este último es el caso de Adil Rami, que después de una carrera en la élite y de proclamarse campeón del mundo con Francia ha encontrado un nuevo escenario en el que seguir buscando emociones.
El que fuera defensa del Sevilla FC, entre otros clubes, ha cambiado los terrenos de juego por las tablas del teatro. A sus 40 años, el francés se ha incorporado al reparto de ‘Le Jeu de la Vérité’ (El juego de la verdad), una comedia que se representa desde el pasado 21 de enero en el Apollo Théâtre de París. Allí comparte protagonismo con Sam Lellouche, Manon Sachot y Rudy Doukhan en una obra escrita y dirigida por Philippe Lellouche.
La historia gira en torno a tres amigos que mantienen la costumbre de reunirse para cenar. Todo cambia cuando aparece una antigua compañera de instituto de la que los tres estuvieron enamorados, dando lugar a una sucesión de situaciones cómicas. Un reto muy diferente a los que afrontó Rami durante su trayectoria futbolística, aunque precisamente eso es lo que parece haberle atraído.
«A través del teatro, he despertado mi cerebro», reconoció en una entrevista concedida a L’Équipe. El exsevillista explicó que durante su etapa como jugador estaba acostumbrado a explotar principalmente sus condiciones físicas, mientras que ahora debe trabajar otras capacidades, como memorizar diálogos, construir un personaje y desenvolverse sobre un escenario.
La incursión de Rami en el mundo de la interpretación no ha sido fruto de una decisión improvisada. Después de participar en programas de televisión como ‘Danse avec les stars’, la versión francesa de ‘Bailando con las estrellas’, recibió algunas propuestas para aparecer en películas. Sin embargo, no quería limitarse a aprovechar su popularidad como antiguo futbolista y buscaba una experiencia que le exigiera algo más.

«Siempre necesito mi dosis de adrenalina», explicó el francés, que no ha roto completamente sus vínculos con el deporte. Actualmente, también trabaja como comentarista de la Ligue 1 y mantiene una actividad destacada en Twitch. Lo que sí parece descartado es seguir el camino de otros antiguos compañeros y probar suerte como entrenador.





