El Masters 1000 de Montecarlo da inicio a la gira de tierra batida con Carlos Alcaraz defendiendo el título y Jannik Sinner acechando un número 1 que se decidirá en un cuadro lleno de peligros
La temporada de tenis entra en su fase más pasional con el inicio de la gira sobre tierra batida. El Master 1000 de Montecarlo da el pistoletazo de salida a un calendario frenético donde las emociones y la competitividad se multiplican. En este escenario, Carlos Alcaraz llega con la misión de defender su corona, mientras que Jannik Sinner acecha con el objetivo de dar el golpe definitivo y asaltar el primer puesto del ranking mundial.
El Masters 1000 de Montecarlo tiene un ritmo frenético
El torneo se disputa en una sola semana con un cuadro de 56 jugadores. Esto implica que los ocho primeros cabezas de serie disfrutan de un bye en la ronda inicial, necesitando ganar cinco partidos para ser campeones, mientras que el resto deberá superar seis pruebas. El sorteo, que se celebrará el viernes 3 de abril a las 17:00 en España, definirá el destino de los favoritos, teniendo en cuenta ausencias de peso como las de Djokovic, Shelton, Fritz, Draper o Korda.
El orden de los favoritos sitúa a Alcaraz y Sinner en lo más alto, seguido de nombres como Zverev, Musetti, De Miñaur o Auger-Aliassime. La configuración de los 16 cabezas de serie anticipa cruces de altura a partir de los octavos de final, donde los cuatro primeros del ranking se medirán a los situados entre el 13 y el 16. En esta fase, rivales como Cobolli, Cerúndolo o el propio Davidovich, que ya sabe lo que es ser finalista en este escenario.
Una posible final entre Sinner y Alcaraz en un torneo sin descanso
El camino hacia la final no será sencillo desde el debut. Al no tener la condición de cabezas de serie, tenistas peligrosos como Tsitsipas, Fils o Darderi podrían cruzarse con Alcaraz y Sinner en sus primeros pasos del torneo. Ya en cuartos de final, el cuadro proyecta enfrentamientos como Medvedev o Biblik, aunque esto tendrán que lidiar previamente con especialistas de la talla de Casper Ruud, Lehecka o Rublev para alcanzar dicha ronda.
En definitiva, nos espera un Master 1000 de Montecarlo sin apenas respiro, ya que la brevedad del torneo obliga a jugar días sin descanso. Aunque Alcaraz y Sinner parecen destinados a encontrarse en el partido por el título por primera vez este año para decidir quien manda en el circuito, el cuadro esconde suficientes trampas como para que cualquier descuido cambie el guion previsto en este arranque de la tierra batida.





