Sin renovación automática desde el Camp Nou, el navarro ya no cuenta con su principal valedor y crecen las dudas sobre la idoneidad de prorrogar su estancia en Nervión, pendiente de diversos factores
Su ausencia en el partido contra el Barcelona por decisión de Almeyda con el fin de no forzarle convirtió en imposible que César Azpilicueta alcanzara el número de partidos que contempla su contrato para renovar automáticamente por una temporada más.
En este sentido, el Sevilla pactó el pasado verano con el pamplonica una cláusula por la que la disputa de 25 partidos oficiales le garantizaba una campaña más en el Ramón Sánchez-Pîzjuán, vía ya completamente cerrada tras su suplencia sin minutos contra los azulgranas, pues, como máximo, en caso de jugar todo lo que queda, se quedaría en 24.
No obstante, como se explicó en su momento, el incumplimiento de esta condición no significa necesariamente su salida en verano, solo que habría que sentarse de nuevo a negociar las condiciones para un nuevo contrato y que las dos partes pusieran sobre la mesa sus propuestas.
Azpilicueta, sin su gran valedor
Y lo cierto es que las circunstancias han cambiado notablemente desde que las matemáticas tumbaran la ampliación directa del navarro y que han entrado nuevos factores en la futura decisión con la continuidad de Azpilicueta.
No en vano, el central ya no cuenta con su gran valedor en el Sevilla tras la destitución de un Almeyda que habría puesto de su parte para que continuara, al considerarlo una pieza clave en el equipo y en el vestuario.
El ‘Pelado’ abogaba claramente por el hecho de que prorrogara su estancia en el Ramón Sánchez-Pizjuán y lo cierto es que, a día de hoy, ni siquiera se sabe con seguridad si mantendrá su rol en los planes de Luis García Plaza, abriéndose un nuevo escenario con un sinfín de incógnitas y condicionantes.
Los problemas físicos, otro factor en contra
Entre ellos, que en el último partido de Almeyda, contra el Valencia, Azpilicueta se vio obligado una vez más a abandonar el terreno de juego como reflejo del carrusel de molestias musculares que han lastrado su experiencia en Nervión hasta ahora. Un factor que evidentemente juega en contra para continuar como sevillista y que se tendrá en cuenta a la hora de decidir.

Al margen de las intenciones del jugador, obviamente determinantes, también pesará la postura del encargado de dirigir el próximo proyecto nervionense, lo que a día de hoy es imposible de predecir, ya dependiendo de los resultados de García Plaza.
De momento, el madrileño lo ha tenido hoy a sus órdenes en el primer entrenamiento de la semana y, a priori, estará disponible para Oviedo, donde se verá cuál es su rol en el esquema del nuevo técnico.





