Jorge Martín echa mano de una ayuda… divina

Jorge Martín echa mano de una ayuda… divina

El piloto madrileño se ve más acoplado a su Aprilia, con confianza tras el suplicio del pasado y, además, desvela un ‘apoyo’ divino: «Siempre hay que creer en algo más allá»

«Austin es un circuito que podría confirmar las buenas sensaciones de las dos primeras carreras, pero tenemos que mantener los pies en el suelo, ya que este es siempre un circuito particular». Jorge Martín quiere ser cauto tras vivir un sueño en Brasil. Después de un año de suplicio, en el que apenas ha podido correr, el sábado volvió a un podio y, el domingo, a luchar por una victoria y acabar segundo tras su compañero de equipo, Marco Bezzecchi.

«Estoy feliz, pero ayer estaba aún más feliz porque después de una larga lucha, volví», indicaba el madrileño nada más acabar el domingo y confirmar que lo vivido en el Sprint del Gran Premio de Brasil no era flor de un día. ‘Martinator’ no pudo disfrutar del año en el que defendía el campeonato logrado en 2024, ya que apenas pudo correr y, cuando lo hizo, peleó siempre en posiciones retrasadas.

El piloto de Aprilia no ha dudado en comentar lo dura que ha sido su recuperación y, cómo ha vivido los últimos meses, tras el Mundial, en los que ha seguido un proceso muy radical para llegar hasta aquí. Parece claro que tanto esfuerzo ha merecido la pena. «Desde Valencia, con mis últimas dos operaciones, llevo cuatro o cinco meses con el candado puesto, no fallo ningún día: comida, entrenamiento, entrenamiento mental… Al final es la suma de todo. Todo tiene su recompensa y estamos aquí, donde nos merecemos. Esto es la consecuencia de trabajar cada día, 24 horas, pensando en una cosa que es volver a rendir. Y lo estamos haciendo”, señala a los medios el piloto español.

Aunque también desvela una ayuda divina. “El último libro que me estoy leyendo es la Biblia, no sé si es eso lo que me está haciendo ir tan bien, pero siempre hay que creer en algo más allá», añadía Jorge Martín.

Cazar a Bezzecchi, próximo objetivo

Una vez recuperada la confianza y demostrarse a sí mismo que sigue siendo rápido, el siguiente reto de Martín es alcanzar a su compañero, un Marco Bezzecchi que, ahora mismo, es el mejor piloto de la parrilla. Una confianza que se ganó durante el tramo final de la temporada, cuando, en ausencia de Marc Márquez, fue el mejor. «Todavía me quedan algunas vueltas con la Aprilia. Marco y su Aprilia son uno solo. Apenas estoy empezando a entender lo que la moto me pide y en qué necesito mejorar. Esta es mi segunda carrera larga. En algunas vueltas me siento fuerte, en otras no tanto. Me falta consistencia, pero la velocidad está ahí», avisaba ‘Martinator’.

Lo que deja claro Jorge Martín es que ya se ha «liberado» de una carga que tenía la pasada temporada. «El año pasado tenía la mentalidad de haber ganado y quería seguir ahí. Pero tenía una moto diferente, un equipo diferente, y mentalmente habían pasado muchas cosas, quería demostrar que era fuerte. Ahora me he liberado de eso, no tengo que demostrarle nada a nadie. Soy bicampeón del mundo y me estoy centrando en mí mismo. He cambiado algunas cosas para pilotar esta Aprilia, que es diferente a la Ducati. Siento lo mismo que en 2024 en este enfoque», avisa antes de señalar que no quiere pensar más allá de eso: «El futuro es el futuro, este es el presente y tenemos que centrarnos en eso».

Tras estos dos primeros grandes premios, Jorge Martín marcha segundo en la clasificación general del Mundial de MotoGP, con 45 puntos y a once de su compañero Marco Bezzecchi. Una diferencia corta si tenemos en cuenta todo lo que hay en juego en cada fin de semana. Y todo lo que queda por delante de aquí a noviembre.

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