Puerta cerrada a la continuidad garantizada de Azpilicueta en el Sevilla

Puerta cerrada a la continuidad garantizada de Azpilicueta en el Sevilla

Su suplencia sin minutos contra el Barcelona convierten en imposible la renovación automática del navarro, por lo que su permanencia en Nervión quedará pendiente de una nueva negociación

Almeyda sorprendió este domingo con su alineación ante al Barcelona al prescindir de César Azpilicueta en la composición de la defensa a pesar de haberse ejercitado con normalidad en los entrenamientos anteriores al choque.

El técnico, que en los últimos partidos había situado en la diestra al navarro, prefirió reservarlo tras haberse retirado del campo con molestias ante el Rayo, y lo cierto es que el equipo acusó su ausencia en la retaguardia, perjudicada también por los marcajes al hombre diseñados por el preparador nervionense. Además, Azpilicueta tampoco entró en carrusel de cambios del míster de cara a llegar a tope a la cita vital contra el Valencia.

Azpilicueta ya no puede alcanzar los partidos pactados

Esta decisión acarrea consecuencias para el futuro de César Azpilicueta en Nervión, tanto en cuanto su ausencia de minutos en el Camp Nou convierte ya en imposible que alcance el número de partidos para la renovación automática.

Y es que el pasado verano, el club y el navarro llegaron a un acuerdo para firmar por una temporada, hasta el 30 de junio de 2026, con opción a una campaña más sujeta a un número determinados de encuentros que ya no puede llegar. Las bajas por lesión provocaron que necesitara jugarlo todo en la recta final para activar su continuidad y la última cita lo ha impedido.

De este modo, Azpilicueta tenía que llegar a 25 partidos y a día de hoy suma 14 a falta de que se disputen diez, por lo que, en el caso de no perderse ninguno más, sumaría un máximo de 24 duelos.

Además, el central sevillista acumula cuatro amarillas, por lo que encuentra apercibido de sanción con el consecuente riesgo de que sea baja en otro encuentro por castigo federativo.

Circunstancias que también han propiciado que Almeyda ni el futbolista hayan tenido en cuenta este asunto a la hora de arriesgar o no, a sabiendas también de que su continuidad no dependa únicamente de esta cláusula.

Su continuidad no está descartada

No en vano, está previsto que a final de temporada, ya dependiendo de como la termina el central, las partes se sienten para tratar la conveniencia de que firme un nuevo contrato. Y es que a Almeyda, en caso de continuar en el banquillo, lo que a priori sucederá salvo desastre en lo que resta de curso, le gustaría seguir contando con Azpilicueta, pieza básica para el argentino tanto dentro como fuera del terreno.

Por su parte, el jugador tampoco lo vería con malos ojos, si bien habría que negociar nuevas condiciones y tratar asuntos ya resueltos con la renovación automática.

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