El ciclista neerlandés vivirá una nueva primavera de batallas con el esloveno, quien intentará conseguir los dos únicos monumentos que faltan en su palmarés
Mathieu Van der Poel ha calentado motores en la Tirreno-Adriático. Pensando en lo que viene por delante con su participación en monumentos como Milán-San Remo, Tour de Flandes y París-Roubaix, el neerlandés ha terminado de coger el tono en ‘La carrera de los dos mares’, en la cual ha sumado dos victorias que dejan claro que está en muy buen estado físico; eso sí, no por ello las tiene todas consigo para batir a Tadej Pogacar en los cara a cara que tienen por delante.
«No creo que me quede mucho por hacer. Me siento bien y he tenido buena preparación. Estoy contento con mis piernas y con las sensaciones de esta semana. Eso es todo lo que necesitaba», declara en declaraciones a Sforza aún disputando la prueba italiana de una semana.
Cuestionado por los competidores por la victoria en la Milan-San Remo, el neerlandés es consciente del buen nivel que tienen algunos de los participantes en la Tirreno-Adriático, pero ello no le hace dejar de ver a Pogacar como el rival a batir.
«Si el ganador de San Remo corrió aquí es una incógnita, pero normalmente son los mismos nombres los que salen a relucir: Wout van Aert, Filippo Ganna y yo. Antes, no hacía falta fijarse en la Cipressa, pero Tadej y UAE definitivamente lo han cambiado». explica con vistas a la ‘Classicissima’, la cual no espera que la carrera se abra todavía más pronto que en anteriores ediciones pese a las agresivas tácticas que suele poner en práctica el equipo de los emiratos.
Van der Poel y unas opciones de victoria medias al milímetro
Pese a confiar plenamente en sus posibilidades, Van der Poel tiene igualmente claro que el reto de volver a vencer a Pogacar, evitando de paso que gane los que le faltan, pasa por dar su mejor versión y no cometer error alguna a nivel táctico. «El año pasado ya estuvo muy cerca. Si mi rendimiento baja un uno por ciento, se escapa en la Cipressa. Es solo cuestión de tiempo que gane esa carrera», afirma.

Para concluir, y dado el nutrido palmarés que tiene, el neerlandés fue cuestionado por si preferiría una tercera victoria en la Milán-San Remo, después de las de 2023 y 2025, o un cuarto triunfo en el Tour de Flandes o la París-Roubaix. No tiene duda alguna. «Un cuarto Tour de Flandes», sentencia.





