Bono comparte el gran secreto de su etapa en el Sevilla FC: «Mi mente no estaba preparada»

Bono comparte el gran secreto de su etapa en el Sevilla FC: «Mi mente no estaba preparada»

El portero marroquí, considerado a día de hoy uno de los mejores del mundo en su puesto, comparte una interesante reflexión sobre el que considera que fue el secreto de su éxito como sevillista y hace un repaso por toda su carrera deportiva, explicando por qué siempre ha tenido la ilusión de jugar en Argentina

A pesar del excelente rendimiento de Odysseas Vlachodimos, la afición del Sevilla FC nunca se va a olvidar de Yassine Bono, el portero en los dos últimos títulos de la UEFA Europa League conquistados por el club de Nervión. El sentimiento es recíproco, pues el marroquí no para de dar muestras de que permanece muy atento de todo lo que le ocurre a su exequipo a pesar de que ya hace casi tres años desde fue traspasado al Al-Hilal saudí, donde el pasado mes de octubre amplió su contrato hasta 2028, cuando tendrá 38 años.

Bono ha concedido una entrevista al podcast Miro de Atrás, espacio conducido por Gonzalo Iglesias y el portero argentino Nahuel Guzmán (aún en activo en el Tigres mexicano), en un repaso de toda su carrera. Desde la etapa formativa hasta el día de hoy. En los últimos años, el meta nacido en Canadá aunque de origen marroquí y que ha desarrollado casi toda su carrera en España, ha explicado de donde le viene esa devoción por el fútbol de Argentina -incluso tiene acento- y se ha acordado de su etapa en el Sevilla FC explicando que tuvo que recurrir a un ‘coach’ emocional para superar sus problemas de concentración.

El punto de inflexión de Yassine Bono tras su fichaje por el Sevilla FC: entrenamiento mental

«Pasas por momentos difíciles, pero el destino siempre te abre una puerta. Yo pasé dos años en el Atlético de Madrid y el último día de mercado (en 2014) me salió la oportunidad de jugar en el Zaragoza, en Segunda división, y estaba contento. Cuando empiezas a jugar, no es fácil competir todo el año con regularidad. Me costó mucho ser regular toda una temporada. Tenía altibajos. A partir de que estuve en el Girona o sobre todo en el Sevilla, ya con 30 años, es cuando empecé a tener una mente más preparada para competir y para ser un portero que pudiese rendir siempre al máximo».

«Trabajé mucho sobre eso con un coach que se llama Juan Campillo. Yo tenía muchos problemas de concentración, a la hora de poner el foco. Eso fue durante el Covid. Es un psicólogo, pero era más un coach que te ayudaba a equilibrar todo. Mi gran objetivo en los últimos años fue disfrutar y que lo que suceda sea consecuencia de lo que has hecho con gusto», ha explicado Bono, que ha sido semifinalista con Marruecos en el Mundial de Qatar 2022 y subcampeón en la Copa de África 2025.

La necesidad de saber convivir con la presión y con la frustración en el mundo del fútbol

«A veces lo haces todo bien y las cosas no salen. Debes conocer que el fútbol es de este modo». «El nivel del equipo siempre ayuda. Cuando tienes un equipo bueno y ganas partidos pasas rápido el momento malo y todo comienza a fluir. Cuando competía pensando en los números no me sentía bien. Sacaba lo mejor cuando disfrutaba, aunque es difícil disfrutar siempre», ha continuado.

En este sentido, Bono ha reflexionado sobre las particularidades de su demarcación: «Yo me centro en pensar en lo que pasa en ese cuadrado (rectángulo) verde y me olvido de lo demás. Hay ejercicios para entrenar la mente a focalizar y, sobre todo, a saber hacer que vuelva. Poque es imposible que la mente no se te vaya a otro lado«.

De dónde le viene su pasión por Argentina y su deseo de jugar algún día en River Plate

«Cuando llegó el final de la temporada en donde yo tenía que salir del Sevilla FC se habló, pero tampoco salió algo de que nadie quisiera ficharme desde Argentina. No era fácil. Yo tenía contrato con el Sevilla. Era difícil que un portero de 33 años pudiera salir traspasado para Argentina por el precio que pedía el Sevilla FC. No se dio esa posibilidad. Para ir a Argentina se tiene que dar un poco todo. No se dio la oportunidad, pero siempre hubo buena honda con River. Con gente del club también, cuando venían a ver a Montiel y Ocampos me regalaban una camiseta, me hacían sentir uno más».

«Cuando vivía en Marruecos teníamos acceso a muchos partidos de Suramérica. Veía a River, a Boca… El fútbol argentino es muy colorido, por la hinchada, por cómo se vive el fútbol, por esa pasión… A partir ahí, me empiezan a nacer las ganas de querer vivir todo eso. Yo era muy fan de Batistuta y de ‘Arielito’ (Ortega). La primera camiseta que me regaló mi padre era de la selección de Argentina». También se declara admirador del fútbol de México. «Siempre me gustó el Club América aunque, por vos, obviamente tengo que hinchar por Tigres», bromeó con Nahuel Guzmán.

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