La esquiadora española se erige como la gran estrella nacional en los Juegos Paralímpicos de Invierno Milano Cortina 2026 con hasta dos medallas en su haber
Llegaba como la gran baza española tras ocho años de sequía y está cumpliendo con creces. La esquiadora Audrey Pascual, que ya tenía una plata cosechada en descenso, se ha coronado como la mejor del mundo en el supergigante en los Juegos Paralímpicos de Milán Cortina al conseguir una medalla de oro que le hace acordarse de todas las personas queridas, especialmente de su abuelo, quien está convencida la sigue desde el cielo.
A sus 21 años la madrileña ha entrado con letras de oro en la historia del deporte de España. Si hace un mal de días logró la plata en descenso, ahora ha terminado por dar el salto a lo más alto en Cortina d’Ampezzo, con el imponente macizo de los Dolomitas de fondo, siendo la mejor en supergigante con un tiempo de 1:17.82, acompañada en el podio por la japonesa Momoka Muraoka, plata, y la china Sitong Liu, bronce.
La actuación de Audrey fue sublime. Hizo una carrera limpia, sin errores y asegurando las curvas para no perder el equilibro; y claro, su buen crono obligó a sus rivales a arriesgar para mejorar ese tiempo. Una de esas era la alemana Anna-Lena Forster, gran dominadora del circuito los últimos años y que también aspiraba al oro. Salió la quinta y fue descalificada al salirse de la pista en el descenso, poniendo en bandeja el triunfo a la española.
«Creo que se pasan más nervios abajo, cuando sales de las primeras, que antes de salir arriba. Al final bajas sin tener referencia de nada y estás esperando a ver qué hacen las demás. Cuando he visto que la alemana, en ese salto, ha cogido una dirección demasiado recta, dije ‘no puede ser, no me lo puedo creer’. Me puse a gritar emocionada: ‘mamá’«, señala al finalizar la prueba. declaró la madrileña, al termino de la carrera, en la zona mixta de la pista de Cortina.
Audrey Pascual y el recuerdo de su abuelo
Visiblemente emocionada tras convertirse en un referente del deporte español, la joven esquiadora tuvo unas emotivas palabras para sus seres queridos, sobre todo para su abuelo, quien siempre la apoyó y animó a alcanzar las metas que se marcase.

«Me acuerdo de mi familia, que me lleva apoyando un montón de tiempo, y de mi abuelo, que decía que había que ser la ‘number one’. De hecho él me llamaba ‘number one’, así que por fin lo soy y me estará viendo desde el cielo. También me acuerdo de mis patrocinadores, que son otra parte de mi familia, y la federación, que apostó por mí», comenta.
Los siguientes retos de Audrey Pascual en Milano Cortina 2026
De momento, Audrey lleva una plata en descenso y un oro en supergigante. Le quedan tres pruebas más en las que aspira a medalla. Cuestionada por ello, admite que su hambre de victoria no está ni mucho menos saciada.
«Espero que haya que pagar que pagar exceso de equipaje por las maletas. Sé que estoy entre las mejores en todas las disciplinas. Mi papel es ir a por todas y ojalá se cumpla también el pleno. Es complicado pero lo voy a intentar. Estoy un poco preocupada, entre comillas, porque como siga haciendo tanto calor, la segunda manga la nieve estará bastante blanda. A ver qué dicen en la reunión, igual intentan poner sal. No lo sé, pero bueno, eso ya son problemas del futuro. Ahora a disfrutar», sentencia hablando de la prueba combinada de mañana.
