Matarazzo lamentó la falta de acierto de la Real Sociedad ante el Lyon, defendió su apuesta por Pablo Marín y lanzó un mensaje a Kubo sobre la necesidad de aprovechar sus minutos. Además, confirmó las molestias de Sarr y Oyarzabal, el coronavirus de Soler y que no renuncia al top 8
El empate ante el Olympique de Lyon (1-1) dejó un sabor amargo en la Real Sociedad. El conjunto donostiarra tuvo ocasiones para llevarse los tres puntos, pero volvió a acusar su falta de acierto en los metros finales. Un resultado que complica sus opciones de terminar entre los ocho primeros de la Europa League, aunque Pellegrino Matarazzo no está dispuesto a renunciar todavía a ese objetivo.
El entrenador estadounidense terminó el encuentro con la sensación de que su equipo había hecho méritos para conseguir algo más. Especialmente por lo visto después del descanso, cuando los txuri urdin tuvieron más presencia con balón y encontraron espacios para hacer daño al conjunto francés. Sin embargo, la falta de precisión en el último pase volvió a penalizarles. «Hemos tenido un buen partido, especialmente la segunda parte con control y situaciones donde crear ocasiones. Faltó precisión en el pase final, no fue el mejor partido ofensivo hoy, sí bueno en lo defensivo», analizó Matarazzo, que también destacó el esfuerzo de sus futbolistas durante los 90 minutos. «Los chicos compitieron muy bien», añadió.
El técnico no escondió su malestar por la facilidad con la que el Lyon encontró el camino del gol. En su opinión, la Real había trabajado bien en defensa, tanto en la presión adelantada como cuando tuvo que replegarse, pero no podía permitirse conceder tanto en una acción puntual. «El gol… no podemos conceder tan fácil. Jon Martín y Sergio Gómez saltan y no llegan y no puedes hacerlo si no llegas», lamentó. También puso el foco en la falta de velocidad a la hora de aprovechar los espacios que había detectado en la zaga rival. «Tenemos que ser más precisos, finos, afilados para marcar más goles ante equipos así», insistió.
Matarazzo aprieta a Kubo y explica la apuesta por Pablo Marín
Una de las cuestiones que tuvo que abordar el entrenador fue la situación de Take Kubo. El japonés volvió a quedarse sin protagonismo en el encuentro y Matarazzo fue bastante claro al explicar qué necesita de él para recuperar terreno en sus planes.
El técnico recordó que el extremo ya ha tenido oportunidades durante la temporada y que su talento no está en duda, pero dejó claro que la competencia dentro de la plantilla obliga a ganarse cada minuto. «Tenemos muchos jugadores en gran forma y todos queremos ganar partidos, a veces ves perfiles más adecuados. Y el rendimiento cuenta, claro, en todo», señaló. Matarazzo fue todavía más directo al dirigirse al futbolista nipón: «Take es muy talentoso, los minutos que tiene los tiene que usar para lograr más minutos. Tendrá de nuevo oportunidades, quizá el domingo». «Take en esa línea de cinco no es el mejor perfil».
Sobre Marín, destacó su capacidad para atacar los espacios y estirar al equipo: «Tenía que romper en la última línea con Job para generar espacio para Luka y Mikel. Tiene esa capacidad de correr arriba y abajo». El entrenador también aclaró que no agotó los cinco cambios porque no veía motivos para modificar una estructura defensiva que estaba funcionando. «No cambio jugadores defensivos generalmente cuando las cosas van bien atrás. El equipo estaba conectado, no vi nada para cambiar», argumentó.
Sarr, Oyarzabal y Soler, pendientes de evolución
Dejó novedades sobre el estado físico de varios jugadores. Mamadou Sarr, que había firmado una actuación destacada durante la primera mitad, tuvo que quedarse en el vestuario después del descanso por unas molestias en el sóleo. «Estaba teniendo un partidazo y ha entrado con molestias en el sóleo al vestuario al descanso y ha decidido el médico que había que quitarlo», explicó Matarazzo. El técnico también informó de que Mikel Oyarzabal arrastra dolor de espalda y que habrá que esperar para conocer cómo evoluciona.
Más llamativa fue la explicación sobre Carlos Soler, que no pudo estar disponible por enfermedad. «Entrenó bien y tiene coronavirus, estaba mal hoy, no durmió bien y veremos cómo está. Esperemos que llegue a tiempo al domingo», desveló.
La Real no renuncia al top 8 de la Europa League
Pese al tropiezo ante el Lyon, Matarazzo quiso mandar un mensaje de confianza de cara a lo que resta de competición. El entrenador reconoció que el objetivo se ha complicado, pero recordó que todavía quedan cuatro jornadas para intentar cambiar la situación. «Está complicado el top 8, sí, pero aún es posible. Tenemos que ganar partidos, hemos perdido hoy una oportunidad. El top 8 es el objetivo y el siguiente partido es el del Crystal Palace. Vamos a por ello», afirmó. El técnico considera que a la Real le está faltando ese último impulso para transformar sus buenas fases de juego en victorias. Ya ocurrió ante el Bournemouth y volvió a repetirse frente al conjunto francés. «Hoy también merecimos ganar. Falta ese punch final», resumió.





