El extremo del Barcelona ha explicado el origen de su peculiar celebración, con la que simula ser un francotirador, y ha desvelado la serie británica en la que se inspira: ‘El día del chacal’
Anthony Gordon tiene motivos para sonreír en sus primeros meses como jugador del Barcelona. El inglés ha encontrado su sitio en el equipo de Hansi Flick, suma tres goles y cuatro asistencias en 863 minutos y, poco a poco, se está ganando un hueco en el conjunto azulgrana. Pero, además de su rendimiento sobre el césped, hay un detalle que ha despertado la curiosidad de los aficionados: su peculiar forma de celebrar los tantos.
El futbolista de 25 años suele festejar sus goles imitando el gesto de alguien que apunta con un rifle. Una celebración muy reconocible que había dado pie a distintas teorías, entre ellas que estuviese relacionada con el anime. Sin embargo, el propio Gordon ha despejado las dudas y ha explicado que su inspiración está en una producción británica. «Poca gente lo sabe, pero mi celebración de gol es de una serie del Reino Unido, se llama ‘El día del chacal'», confesó en un vídeo con ESPN. Una referencia que cambia la interpretación de un gesto que ya se ha convertido en una de sus señas de identidad desde que comenzó a destacar en la élite.
El Chacal, detrás de su celebración
La serie a la que hace referencia Gordon es The Day of the Jackal, conocida en España como El día del chacal. La producción gira en torno a un asesino a sueldo de gran precisión, conocido precisamente como el Chacal, cuya especialidad es ejecutar sus objetivos con un rifle diseñado a medida. De ahí procede el movimiento que el extremo reproduce cada vez que marca: coloca las manos como si sujetara un arma y apunta hacia las gradas o las cámaras. Un festejo que ha llamado la atención hasta el punto de que Lamine Yamal también lo ha compartido con él en alguna ocasión.

Más allá de esta anécdota, Gordon está firmando un inicio de temporada positivo en el Barcelona. Llegó el pasado verano procedente del Newcastle en una operación de 70 millones de euros más diez en variables, una cifra que podría elevarse hasta los cien millones. Habitualmente parte desde la banda izquierda, pero su aportación va mucho más allá de los goles: trabaja en la presión, ayuda en defensa y busca asociarse con sus compañeros.
Un sueño que perseguía desde pequeño
Su llegada al Barcelona también tiene un componente emocional. Gordon nunca ha escondido que vestir de azulgrana era uno de sus grandes objetivos y reconoce que todavía le cuesta asimilar que haya conseguido hacerlo realidad. «Si hablas con mi familia, mis amigos o la gente que ha estado cerca de mí, te dirán que lo decía desde muy pequeño», recordó.
El inglés asegura que intenta mantener los pies en el suelo pese a haber alcanzado una de sus grandes metas. «Soy una persona extremadamente agradecida. Cada día intento dedicar entre diez y veinte minutos a sentarme, visualizar, meditar y estar tranquilo», explicó. Esa implicación también se refleja en su adaptación fuera del campo. Nada más conocer que iba a fichar por el Barça, comenzó a estudiar español. De hecho, durante la concentración con la selección inglesa contó que ya había recibido nueve clases. Su interés por el idioma venía de antes, ya que durante su etapa en el Newcastle había practicado español e incluso catalán con Daniel Martí, fisioterapeuta del conjunto inglés.
Gordon también dejó algunos detalles sobre sus gustos personales en su conversación con ESPN. Es aficionado a la lectura, sigue las obras de Tim Grover y escucha reguetón. Su canción favorita es La plena, de Beéle y Ovy on the Drums. Incluso bromeó con que mucha gente le llama «señor» y reconoció que, si no se hubiese dedicado al fútbol, le habría gustado practicar boxeo.





