Quique Sánchez Flores afronta una visita especial al Sánchez-Pizjuán, donde espera un partido complicado ante un Sevilla al que guarda un gran recuerdo. El técnico también analiza la crisis del Alavés, que acumula siete jornadas sin ganar y necesita recuperar la moral y la confianza del vestuario
El Deportivo Alavés necesita cambiar el rumbo. Siete jornadas sin ganar han complicado el momento del conjunto babazorro y han dejado tocado a un vestuario que necesita recuperar la confianza cuanto antes. Quique Sánchez Flores no esconde que la situación va más allá de los resultados y apunta directamente al estado anímico de sus futbolistas como uno de los principales problemas que debe solucionar.
«Lo que más nos preocupa es recuperar la moral de los jugadores», ha reconocido el entrenador madrileño, que ha explicado el desgaste que han supuesto las últimas semanas: «Llevamos dos semanas muy fastidiadas. Más allá de que nos gusta ganar, pero a nivel moral y de sociedad estamos absolutamente golpeados. Me ha costado mucho sacar una sonrisa». El técnico busca que el equipo deje atrás esa sensación de bloqueo y vuelva a competir con la personalidad que había mostrado durante el inicio de la temporada. Para ello, considera que no hace falta buscar soluciones demasiado complejas, sino recuperar los fundamentos que han caracterizado al Alavés.
La receta de Quique para recuperar al Alavés
Cuando los resultados no acompañan, Quique Sánchez Flores apuesta por volver a lo esencial. El entrenador entiende que el equipo debe recuperar sus señas de identidad y volver a ser reconocible sobre el terreno de juego. «Cuando hay confusión tienes que volver a lo más simple y buscar los recursos más sencillos», ha explicado. Una idea que también traslada al trabajo diario, especialmente en aspectos como la intensidad y la contundencia, dos características que considera fundamentales para competir. «Es algo que se puede entrenar. Cuando pones a los jugadores en espacios más reducidos buscas que choquen. Hay que dar un soplido más allá de lo que nos llega con el estado de ánimo. Tenemos que hacer ese esfuerzo y esa visión», ha señalado.
El recuerdo de Quique Sánchez Flores al Sevilla
La próxima cita también tendrá un componente especial para el entrenador. El Alavés visita al Sevilla, un club al que Quique dirigió y del que conserva un recuerdo muy positivo. El madrileño espera un encuentro exigente, tanto por el ambiente que se encontrará en Nervión como por la dificultad que plantea el conjunto hispalense.
«Mañana vamos a un ambiente de mucha tensión, donde el Sevilla nos va a hacer un partido complicado, con una afición que aprieta muchísimo y va a ser una prueba muy importante», ha advertido. Sin embargo, sus palabras también han dejado ver el cariño que mantiene hacia la entidad sevillista. Quique ha querido destacar especialmente el trato recibido durante su etapa en el club, desde la grada hasta los profesionales con los que compartió el día a día. «Destaco a su afición. Es magnífica y se portaron de maravilla con nosotros. También destaco sus medios de comunicación, que tuvimos una conexión magnífica. Tuvimos una buena relación con su presidente, que es un tipo que se preocupa mucho por su equipo. Es un gran club», ha recordado. El técnico ha ido más allá al explicar lo que significa para él la historia de la entidad: «Cuando llegas por Sevilla te pasan por la sala donde tienen todos los trofeos que han conseguido a lo largo de su historia. Esa grandeza se respira cuando llegas».
Quique también habla de Guridi
En la comparecencia ha habido espacio para referirse a Guridi, un futbolista con el que Quique contó durante su etapa en el Alavés y cuya continuidad se intentó trabajar desde la dirección deportiva. El entrenador ha explicado que lo consideraba un jugador adecuado para su idea de equipo, aunque finalmente el centrocampista optó por explorar otras posibilidades. «Le utilicé mucho porque consideraba que era un jugador muy de nuestro perfil. La Dirección Deportiva trabajó para que se quedara y se hizo un esfuerzo para ello, pero él quería explorar otras cosas y lo entendimos. Se portó muy bien con nosotros y le deseamos lo mejor a partir de mañana», ha concluido.
Así, Quique afronta una visita especial a Nervión en un momento en el que el Alavés necesita algo más que una victoria: recuperar la confianza y volver a reconocerse como equipo.





