El derbi entre Xerez CD y Cádiz dejó mucho más que fútbol en Chapín. Después de 18 años sin enfrentarse, la rivalidad provincial volvió a escena con un protagonista muy especial: Titín, presidente xerecista, que vivió el encuentro como uno más
El fútbol tiene momentos únicos, extraordinarios y surrealistas. Hay partidos que van mucho más allá de lo que sucede sobre el terreno de juego y el Xerez CD – Cádiz de la primera ronda de la Copa del Rey fue uno de ellos. Después de 18 años sin disputarse, el derbi de la provincia de Cádiz volvió a reunir a dos aficiones con muchas ganas de reencontrarse y de demostrar quién manda en la provincia a pesar de la diferencia de categoría. Chapín presentó un ambiente espectacular, con mucho azul en las gradas, pique, cánticos y bromas entre seguidores de ambos equipos. Sin embargo, entre todo ese ambiente festivo apareció un protagonista muy particular: Juan Luis Gil ‘Titín’, presidente del Xerez CD, que vivió la previa como uno más de la afición.
Y es que el máximo dirigente xerecista no se quedó precisamente en un segundo plano. Estuvo con los aficionados, cantando, animando y dejando algunas de las imágenes más curiosas en la previa del partido de una jornada que llevaban muchos años esperando las ciudades de Jerez y de Cádiz. Futeros estuvo allí para vivirlo de cerca.
Titín, el presidente del Xerez CD que vive el fútbol como un aficionado más
La jornada invitaba a sacar todo el arsenal. Camisetas azules, cánticos y muchas ganas de demostrarle al eterno rival quién iba a llevarse el derbi, incluso alguna cara pintada y pelucas de color azulino. El optimismo entre los aficionados del Xerez era evidente y algunos incluso se atrevían a pronosticar una victoria ante el Cádiz. Las bromas y carga gaditana entre ambas aficiones tampoco faltaron, con algún que otro gesto que demuestra hasta dónde llega la rivalidad entre los dos equipos.

Pero entre tanta camiseta azul apareció una figura que llamó especialmente la atención. Titín, presidente del Xerez CD, se encontraba en plena previa con sus aficionados, recibiendo muestras de cariño y compartiendo con ellos los momentos previos al encuentro. Un dirigente que no entiende de distancias con la grada y que, por su manera de vivir el fútbol, parece uno más entre los seguidores xerecistas. ¿Te imaginas a Laporta o Florentino en los aledaños de los partidos bebiendo y cantando con sus aficionados? Es una imagen impensable de ver en el fútbol profesional.
Y es que Titín no esconde su pasado ni su manera de entender el club. Él mismo recuerda que estuvo entre aquellos ultras que lucharon para sacar al Xerez de una situación muy complicada, cuando muchos no creían que el equipo pudiera salir adelante. Una pasión que también le juega alguna mala pasada. De hecho, el propio presidente reconoce que le cuesta mucho quedarse sentado en el palco durante los partidos. «Para mí estar en el palco sentado, sin cantar los goles, sin animar, es muy difícil», confesaba.
La tensión de Titín durante los encuentros
Y si la previa ya había dejado algunas imágenes curiosas, todavía quedaba por ver dónde iba a estar Titín durante el encuentro. Con Chapín prácticamente lleno y un ambiente espectacular para uno de los derbis más calientes de España, el presidente xerecista apareció en la pista de atletismo dándose un auténtico baño de masas. Como si de una cabalgata de Reyes se tratara, también hubo tiempo para repartir un balón entre los aficionados.
El partido no pudo comenzar mejor para los locales. Apenas habían transcurrido dos minutos cuando el Xerez CD consiguió adelantarse en el marcador, desatando la alegría de una afición que llevaba 18 años esperando un nuevo enfrentamiento ante su eterno rival. Eso sí, el Cádiz consiguió remontar el encuentro y terminó llevándose la clasificación para la siguiente ronda de la Copa del Rey. Una alegría para los cadistas y un desenlace más amargo para los xerecistas, que se quedaron con las ganas de celebrar una victoria histórica ante su rival provincial. Titín terminó algo triste por el resultado, pero el fútbol también tiene estas cosas.





