El tenista malagueño pidió en varias ocasiones «champán» en un vídeo compartido por Tennis TV en el que se ve al campeón español en los instantes posteriores a ganar el torneo asiático
Alejandro Davidovich está teniendo un 2026 para recordar. Después de perder cinco finales, Alejandro Davidovich ha conseguido en este 2026 un total de tres torneos, el último el Masters 1000 de Shanghai ante uno de los tenistas del momento: el también español Rafa Jódar.
El malagueño se impuso al madrileño después de perder el primer set y logró dar un golpe sobre la mesa demostrando que también tiene potencial para ganar un Masters 1000 como el de Shanghai, que aún no llevaba el nombre de un español en su palmarés.
Después del triunfo de Davidovich ante Rafa Jódar, el tenista malagueño se desquitó con los miembros de su equipo y además de firmar numerosos autógrafos, llorar sobre la pista, atender a la prensa y llamar a sus familiares, el Davidovich insistió en varias veces para que la organización del Masters 1000 de Shanghai le hiciese llegar una bebida muy concreta. En imágenes mostradas por Tennis TV, se ve al Davidovich más cercano después de desquitarse en Shanghai con el tercer título de su carrera, el primero en categoría Masters 1000.
Davidovich insiste con el champán después de ganar el Masters 1000 de Shanghai
El video empieza con Davidovich consiguiendo el último punto de partido ante Rafa Jódar y la emoción propia del momento para el malagueño. Después Davidovich quiso acordarse de su equipo y se subió a la grada a celebrarlo con ellos.
Ya con el título en sus manos, Davidovich posaba con los miembros del equipo en la pista del Shanghai y en su primera intervención ante los medios, se producía su primera petición de champán. Una vez que firmó varios autógrafos a los aficionados que esperaron hasta el final para llevarse la rúbrica de Davidovich, el malagueño entró en el túnel de vestuarios pidiendo hasta en dos ocasiones más un poco de champán, mientras bromeaba con su entrenador.

En sala de prensa Davidovich volvió a pedir champán (por dos veces), aunque reconociendo que no podría tomar mucho por tener un vuelo en las siguientes horas. Parecía que la organización se resistía a complacer la petición de Davidovich ya que nuevamente el malagueño se lo solicitó a la encargada de prensa del torneo, la cual le insistía que primero tendría que atender a los medios gráficos. «No hay champán. Que tengo el vuelo», insistía Davidovich. A la encargada de prensa le volvió a insistir y le preguntó «¿dónde está mi champán?».
Alejandro Davidovich, pendiente del champán y del vuelo
A pesar de las ganas de tomarse un champán, Davidovich no olvidaba que tenía que coger un vuelo. «Cuarenta minutos para beber champán y nos vamos al aeropuerto», le comentaba a sus familiares a través del teléfono. Un Davidovich feliz, posaba en la videollamada con sus familiares con el trofeo de Shanghai y además les avisaba: «Os dejo, me voy a duchar y voy a beberme todo el champán». En el hotel, Davidovich vio por fin cumplida su petición y con una botella en la mano y una copa en la otra, el malagueño pudo disfrutar por fin de un merecido trago después de ganar su primer Masters 1000 en Shanghai.





