Rafa Nadal (40 años): «Yo fui muy feliz de pequeño, no quería hacerme mayor, nunca me ha apetecido avanzar. Me encontraba muy bien con la edad que tenía y me gustaba ser un niño»

Rafa Nadal (40 años): «Yo fui muy feliz de pequeño, no quería hacerme mayor, nunca me ha apetecido avanzar. Me encontraba muy bien con la edad que tenía y me gustaba ser un niño»

El tenista balear muestra sus valores y las vivencias que le han llevado a ser uno de los más grandes de todos los tiempos

Aunque este pasado fin de semana regresara de forma provisional a las pistas para festejar el décimo aniversario de su academia, las apariciones de Rafa Nadal desde que dejó el tenis son mucho más esporádicas y casi nunca vienen relacionadas con eventos relacionados con lo que fue su deporte.

El extenista balear está muy metido en su papel de padre y, en cierto modo, está rememorando una época que siempre le gustó y de la que pudo disfrutar al máximo, sin saber lo que el futuro le depararía ni tampoco que llegaría a ser el mejor deportista español de todos los tiempos.

La humildad ha sido algo que le ha caracterizado en su trayectoria como tenista, pese a ser uno de los más grandes de todos los tiempos. Y eso también quedó reflejado en el ya famoso documental que repasó su carrera y que hace unos meses publicó Netflix.

En éste, Nadal desveló muchos momentos muy personales de su carrera y de su forma de ser. Y también lo ha hecho en otras entrevistas, donde ha dejado claro que, ante todo, es una persona normal antes que una estrella. «Los títulos, los números, están ahí, así que probablemente la gente lo sepa. Pero la forma en que me gustaría que me recordaran más es como una buena persona de un pueblecito de Mallorca», afirmaba.

Rafa Nadal muestra sus valores

Rafa Nadal recordó, ahora que ve crecer a su hijo, cómo era de pequeño, lo que aprendió de su padre, del que siempre ha dicho que fue su referente, y cuyo trabajo le permitió vivir una infancia muy feliz. «Yo fui muy feliz de pequeño, no quería hacerme mayor, nunca me ha apetecido avanzar… Me encontraba muy bien con la edad que tenía y me gustaba ser un niño», reconoce sobre esos años, en los que ya despuntaba en el tenis, guiado por su tío Toni, y sobresalía en el fútbol, donde tenía como ídolo a su otro tío, Miguel Ángel, jugador entonces del Barça.

Esa actitud ante la vida también se vio reflejada a la hora de afrontar el deporte ya cuando era profesional y luchaba con Djokovic, Federer, Murray… por los grandes títulos. En este sentido, Nadal sabia separar su vida personal de la deportiva. Y tenía muy claro que cada una va por su lado. «Perder no es una desgracia. Es solo un partido de tenis», señalaba en consonancia con lo aprendido de Toni Nadal, quien en su día dijo en una entrevista que ser el mejor del mundo pasando una pelota al otro lado de una red debía tener una importancia relativa.

«No me gusta dar lecciones de nada. Simplemente intento hacer las cosas de la mejor manera posible tanto dentro como fuera de la pista», es otra de las frases que dejó Nadal, quien aseguraba no ser «de otro planeta». «Soy un chico de Manacor que ha tenido la suerte de poder dedicarse a lo que le apasiona y que ha trabajado duro para ello. (…) Acepto las cosas como son. Si no puedes cambiar algo, ¿por qué amargarte? Tienes que aceptarlo y seguir adelante», sentenciaba un Nadal que dejó una frase que impresionó hasta a la número uno del mundo.

La influencia de Nadal en el tenis actual

Aryna Sabalenka reconoció que había aprendido mucho del documental de Nadal y que iba a aplicarlo. En este sentido, el manacorí señalaba que en la pista sólo puedes controlar lo que tú puedes dar y en eso te tienes que centrar. «Lo importante es la actitud con la que afrontas las dificultades. El éxito no es ganar; es saber que has dado todo lo que tenías», admitía.

Toda esa normalidad podría aparentar una pose si no la hubiera demostrado después con su actitud. De hecho, en la reciente obra elaborada por Jon Wertheim, de Sports Illustrated, su gran rival, Roger Federer calificó a Nadal con una frase contundente: «Nunca volverá a existir».

Para Ana María Parera, Rafa era el «hijo desordenado»

Rafa Nadal ha dejado claro que todo ello intentará inculcárselo a sus hijos, como sus padres lo hicieron con él. Para su madre, Ana María Parera, su hijo siempre ha estado muy por encima de la estrella mundial en la que se convirtió. «Para mí, Rafa nunca fue la superestrella mundial, es simplemente el hijo desordenado al que hay que recordarle que recoja los platos», decía sobre un Nadal del que se siente muy orgullosa.

En este sentido, Ana María señalaba que su gran satisfacción era «ver que tu hijo se ha convertido en una persona que ha luchado, sea cual sea su oficio». Aunque su deseo, era más simple: «que triunfe en lo que él quiere y que sea feliz en lo que quiera».

Murray y la influencia del Nadal niño

Por otro lado, uno que ha recordado esa etapa de niño de Rafa Nadal en las últimas horas ha sido su rival y amigo Andy Murray, que la semana pasada estuvo en Manacor jugando el torneo conmemorativo del décimo aniversario.

El escocés ha desvelado que el Nadal niño le cambió su carrera y que se vino a España -estuvo varios años en Barcelona- por eso. “Me acuerdo de él desde que éramos niños. (…) La primera vez que le vi jugar en torneos era diferente de los demás”, afirma sobe un Nadal que ya sobresalía desde muy joven. .

“Fue la razón por la que vine a entrenar a España”, admite Murray, quien desvela una conversación de niños con Nadal y le preguntó cómo era su vida. El manacori le explicó que él iba al colegio y que, luego, entrenaba dos o tres horas por la tarde. Murray, en cambio, sólo lo hacía tres veces en semana y con su madre. “Ahí entendí que tenía que cambiar algo”, ha desvelado el británico.

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