Íñigo Arguibide ha pasado de ser una solución de emergencia a convertirse en una pieza importante para Osasuna. Sus actuaciones en las siete primeras jornadas han convencido al club, que ampliará su contrato hasta 2030 con una cláusula de 15 millones
La lesión de Valentin Rosier durante la pretemporada abrió un escenario inesperado en el lateral derecho de Osasuna. La posterior no llegada de Lizancos, procedente del Burgos, terminó de despejar el camino para Íñigo Arguibide, un canterano que esperaba su oportunidad y que ha sabido aprovecharla.
El futbolista natural de Huarte se ha hecho con un puesto en el once de Luis Miguel Ramis y ha respondido con actuaciones que han terminado convenciendo al club. En las siete primeras jornadas de LaLiga ha acumulado más de 500 minutos, más que ningún otro jugador de la plantilla rojilla. Su rendimiento no ha pasado desapercibido. La solvencia mostrada y la regularidad que ha mantenido desde que recibió la oportunidad le han permitido ganar peso dentro del equipo y, sobre todo, generar una competencia que hace unas semanas parecía difícil de imaginar.
El regreso de Rosier abre un nuevo enfoque
La situación en el lateral derecho puede cambiar próximamente. Rosier está cada vez más cerca de regresar y su vuelta obligará a Ramis a tomar una decisión. El francés era el futbolista que tenía prácticamente acaparada la posición antes de su lesión, pero la irrupción de Arguibide ha cambiado el panorama. El canterano no solo ha cumplido con su cometido, sino que se ha ganado argumentos para seguir teniendo protagonismo.
De esta forma, el técnico rojillo tendrá que decidir si devuelve el puesto al jugador más experimentado o mantiene la confianza en un Arguibide que ha aprovechado la oportunidad para reivindicarse. Un problema que, en este caso, puede convertirse en una buena noticia para Osasuna: dos futbolistas para un mismo puesto y ambos con argumentos para reclamar un sitio en el once.
Osasuna premia su crecimiento
El rendimiento del canterano también ha tenido consecuencias fuera del terreno de juego. Osasuna y Arguibide han alcanzado un acuerdo para ampliar su vinculación hasta junio de 2030.
El club navarro tenía la posibilidad de prorrogar unilateralmente el contrato hasta 2029, pero ambas partes han decidido ampliar finalmente el compromiso durante una temporada más. El acuerdo supone, además, la primera operación de «Cata» como director deportivo con un jugador de la primera plantilla. El dirigente acompañará al futbolista en el acto de renovación que está previsto para la próxima semana. La nueva vinculación incluirá una cláusula de rescisión de 15 millones de euros. A sus 21 años, Arguibide queda así ligado durante los próximos cuatro años al club en el que se formó y con el que debutó en la máxima categoría hace más de dos temporadas. Su caso refleja cómo una circunstancia inesperada puede modificar por completo el escenario de un futbolista. La lesión de Rosier le abrió la puerta del once; la ausencia de un refuerzo para esa posición terminó de darle espacio y sus actuaciones han hecho el resto.





