El equipo de Unai Emery acabó venciando para conseguir llevar este trofeo, por primera vez, a tierras inglesas tras vencer por tres goles a uno; así lo vivimos y contamos en directo
El trofeo Antonio Puerta, en esta ocasión, viaja a tierras inglesas. El Aston Villa consigue imponerse por tres goles a uno al equipo sevillista en un partido donde no faltó un perejil en cuanto a homenajes. Emery fue el gran ovacionado al principio del encuentro, recibiendo el cariño tanto de la afición como de exjugadores suyos que ganaron títulos a su lado. A pesar de que Isaac Romero adelantase a los nervionenses, los visitantes supieron sobreponerse en los minutos finales gracias a errores sevillistas para poner el uno a tres definitivo en el electrónico.
No muy distinto a lo que se espera de un amistoso
Más que necesario este amistoso para evitar que el parón creciese más y es que meter tres semanas en pleno mes de septiembre es una idea no muy buena por lo que parece. Queda por ver si esto cuaja para el futuro o no. Por lo que respecta esta crónica, que es lo que ha sucedido en el césped, se vieron dos equipos que proponían y dejaban sensación de peligro. Uno de los actores que más revolucionó los primeros minutos fue Chidera Ejuke, que volvió a sacar el arsenal de filigranas que le atesora. Algunos útiles y otros, directamente, inservibles. Pero él tenía claro que había que divertir al público, y cogió esa lección.
El equipo de Unai Emery dejó algo claro, y es que no habían venir a la Noche en Blanco sevillana que, por cierto, se celebra este mismo viernes. El equipo de Birminghan, que desplegó el arsenal ofensivo con las bandas como principales alicientes. Aquí había dos buenos conocidos para el público general, y todo ello comandado por un Abraham que tuvo la más clara de los primeros instantes, llegando a hacer Fran González su primera gran intervención como meta sevillista, taponando a las mil maravillas el disparo del inglés.
También tuvo un disparo cruzado el nigeriano que se marchó cerca de la meta comandada por Bizot, por lo que había buenas sensaciones y un partido que estaba siendo positivo. Todo ello hasta que, desafortunadamente, volvió a ocurrir una jugada que ya es casi habitual en los últimos años. Juan Iglesias saltó a calentar, y los aficionados fueron directamente a mirar al césped. Y, como se preveía, las malas noticias estaban en la zaga. Marcao, tras regresar de lesión y volver al terreno de juego, volvió a resentirse y tuvo que marcharse del partido. Una nueva mala noticia para el brasileño, que es imposible que pueda tener un ritmo de competición normal. Habrá que ver lo que depara esto, pero ya vuelve a tener todo muy mala pinta.

Tras esa acción, fue el Sevilla el que tuvo las más claras. Un Alfon que parecía estar en un tono muy distinto al de los últimos partidos fue el que revolucionó algo más destacando desde su costado. Peque tuvo una clara que se marchó por encima de la portería para poner punto y final a los primeros cuarenta y cinco minutos.
La defensa acabó saliendo cara
Mejor homenaje no pudo tener el dorsal 16. Gracias a una gran presión alta del equipo sevillista, era el que más estaba insistiendo. Y acabó encontrando su recompensa. Bizot fue capaz de despejar bien el disparo de Peque dentro del área, pero el rechace consiguió cazar el rebote Isaac Romero para poder ponerse por delante. La reivindicación, mostrando el dorsal es clara. El lebrijano necesita goles como el comer, y estos momentos le ayudan mucho, a pesar de que sea un mero amistoso.
Y, tras ese tanto, uno de los que volvió a sobresalir fue Fran González. El guardameta sevillista, tanto a disparo de Garnacho como en una acción que se marchaba cerca del palo, mostró una gran seguridad en la mayoría de apariciones que tuvo que hacer. Hay ilusión en el sevillismo por ver cómo se puede ir desenvolviendo en las próximas fechas.
Uno de los que no tuvo tanta suerte en su primera aparición en el Ramón Sánchez-Pizjuán fue Mario Díaz. Su debut quedó traslúcido tras una perdida en la salida de balón, que le dejó el cuero a Barkley para fusilar la meta sevillista y poner el empate en el marcador. Sus compañeros y el estadio lo dejaron claro; y es que le mandaron todo el ánimo a un jugador que era su primera gran noche, y quedó marcada por ello.
García Plaza dio entrada a un nombre que, si a 30 de agosto se lo dicen a un sevillista, no se lo creería. Fabio Cardoso entró al terreno de juego para compartir zaga con Mario Díaz. Y mucho no tardó en sufrir esta pareja un varapalo ya que, en una nueva pérdida de la defensa, Garnacho acaba cazando un balón al segundo palo para poner en ventaja al conjunto inglés. Un jarro de agua fría para un Sevilla que vio que, por errores clamorosos, acabó perdiendo esa apreciada ventaja.
Ya por si fuera poco, la demostración de que el portugués no tiene nivel para este equipo. O incluso genialidad de Max Jenner, como se quiera ver. Gran quiebro del visitante para adentrarse en el área, superar la oposición del portugués y vencer con facilidad a Fran. Un tres a uno que, a pesar de ciertos intentos sevillistas, no pudo cambiar para que el trofeo viajase, finalmente, a Birmingham.
Ficha técnica
Sevilla FC: Fran González; Carmona, Castrín, Marcao, Julio Díaz; Agoumé, Manu Bueno, Peque; Alfon, Ejuke e Isaac.
Aston Villa: Bizot; Harworrd-Bellis, Mings, Kamara, Rodrigo Fortes; Bogarde, Joao Gomes, Buendía; Garnacho, Hemmings y Abraham.
Goles: 1-0 Isaac Romero (53′); 1-1 Barkley (70′); 1-2 Garnacho (78′); 1-3 (83′) Max Jenner.
Árbitro: El colegiado andaluz Alejandro Quintero González arbitró el encuentro desde el césped. No hubo VAR. Tarjeta amarilla para Mings.
Incidencias: Partido correspondiente a la XV del Trofeo Antonio Puerta, celebrándose en el Ramón Sánchez-Pizjuán.





