El central brasileño, titular ante el Aston Villa tras casi un año completo en blanco, tuvo que retirarse en el ecuador del primer tiempo con una posible dolencia muscular; hundido por el infortunio, fue animado sobre el césped por los compañeros y, en la banda, por Luis García Plaza
La peor noticia del XV Trofeo Antonio Puerta, sin duda, ha sido la lesión de Marcao Teixeira, que precisamente este viernes 2 de octubre volvía a los terrenos de juego después de prácticamente un año en blanco. Titular ante el Aston Villa en el eje de la defensa junto a Andrés Castrín, el brasileño se había mostrado certero al corte en varios centros laterales de Emi Buendía y Alejandro Garnacho, pero tuvo que retirarse en el ecuador del primer tiempo aquejado de una posible dolencia de tipo muscular, dejando su sitio al polivalente Juan Iglesias. Visiblemente hundido, el ex del Galatasaray fue animado ‘in situ’ por su compañeros y en la banda por Luis García Plaza.
No jugaba un partido, ni oficial ni amistoso, el de Londrina desde el 20 de diciembre de 2025, cuando fue expulsado en el Santiago Bernabéu ante el Real Madrid y suspendido seis partidos por encararse con el colegiado, entonces Muñiz Ruiz. Venía de perderse las dos citas anteriores por una sobrecarga muscular, por desgracia su hábitat natural desde que aterrizara en Nervión, pero, encima, una fractura de escafoides le hizo despedirse ya de la temporada 25/26, pasando en enero por el quirófano e iniciando una larga convalecencia, lastrada esta pretemporada por una rotura en el flexor de la cadera derecha.

Ya van 589 días fuera de los terrenos de juego desde que llegó
Convocado pero sin minutos al fin contra Valencia CF, RC Deportivo de La Coruña y FC Barcelona, llegaba en este largo parón internacional de selecciones una oportunidad al fin para Marcao Teixeira, que se lo está tomando como su particular pretemporada, pero el jarro de agua fría llegaba en una acción fortuita, pues no hubo nada reseñable que lo motivara. A la espera de parte médico, sufre un nuevo parón el brasileño, que ha tenido más de una docena de problemas médicos diferentes desde que aterrizara en julio de 2022. Todavía con año y medio largo más de contrato, al ampliar como consecuencia de aceptar rebajarse el sueldo para inscribir a otros compañeros, no termina de arrancar.
De hecho, el otrora baluarte en la Süperlig apenas ha podido jugar 49 encuentros oficiales en estos cuatro años y medio como sevillista, en los que ha marcado dos goles. No llega a los 3.000 minutos el de Londrina, que se ha perdido por el momento 87 encuentros directamente por sus lesiones y ha estado la friolera de 589 días alejado de los terrenos de juego de manera obligada, una cifra que ahora crecerá y que se acerca peligrosamente a los dos años completos. Sin duda, una pésima noticia para todos, desde el club que le paga e intentó buscarle salida este verano como para él mismo.





