Ander Guevara ha tenido que asumir un papel secundario en el Alavés, pero el capitán no pierde la oportunidad de reivindicarse. Ante el Athletic volvió al once y respondió con una gran actuación, confirmando que sigue siendo una garantía para Quique pese a su falta de minutos
Ander Guevara ha tenido que asumir un papel secundario en el Alavés durante las últimas temporadas, pero el centrocampista vitoriano no ha dejado de competir. Ante el Athletic volvió a aprovechar una oportunidad como titular y firmó una actuación que refuerza el mensaje que Quique Sánchez Flores ya había lanzado: el capitán está jugando menos de lo que merece.
Guevara no necesita demasiados minutos para demostrar que está preparado. Esa ha sido una constante en sus últimas temporadas en Mendizorroza, donde Antonio Blanco y otros centrocampistas han contado con mayor protagonismo. El ‘6’ ha tenido que esperar su momento y, cuando le ha llegado, casi siempre ha respondido.
La pasada temporada apenas disfrutó de dos titularidades ligueras. Fueron suficientes, sin embargo, para dejar su sello. Marcó el gol del empate ante el Getafe y volvió a ser una pieza importante en la victoria frente a la Real Sociedad. Dos oportunidades, dos actuaciones que sirvieron para recordar que su rendimiento no depende de la continuidad.
Una oportunidad en San Mamés
Quique Sánchez Flores decidió modificar su centro del campo para visitar al Athletic. Después del desgaste acumulado en los dos partidos anteriores, el técnico apostó por una medular más física y conservadora. Antonio Blanco y Pablo Ibáñez comenzaron en el banquillo, mientras Guevara y Protesoni entraron en el once. El contexto parecía diseñado para el capitán. El Alavés retrasó sus líneas y buscó cerrar espacios ante un Athletic que exigía mucho trabajo sin balón. En ese contexto, Guevara volvió a sentirse cómodo.
El centrocampista respondió con una actuación sólida en un escenario de máxima exigencia. No necesitó una larga secuencia de partidos para recuperar sensaciones ni acusó la falta de continuidad. Se hizo fuerte en la medular y volvió a demostrar que puede ofrecer soluciones cuando el cuerpo técnico recurre a él. Sus números explican buena parte de su actuación. Guevara recuperó seis balones, registró nueve contribuciones defensivas y ganó el 71% de sus duelos. Datos que reflejan el trabajo que realizó en un partido en el que el Alavés necesitaba especialmente sacrificio y orden.
Quique ya había avisado
La actuación en Bilbao no llegó por sorpresa para el cuerpo técnico. Quique ya había puesto en valor públicamente el papel de su capitán pese a la falta de minutos. «Es un jugador excelente y está jugando menos minutos de los que merece. Va a tener su momento», señaló el entrenador hace apenas una semana. Ese momento llegó en San Mamés y Guevara volvió a aprovecharlo. Su situación, eso sí, no parece sencilla a corto plazo. La competencia en el centro del campo continúa siendo elevada y el Alavés cuenta con diferentes alternativas para Quique.La lesión de Mikel Rodríguez incluso abrió la posibilidad de acudir al mercado de agentes libres, pero el club no considera necesario hacerlo. La medular es precisamente una de las posiciones que ofrece más recursos al técnico. Ahí aparece Guevara. Sin reclamar protagonismo fuera del campo, el capitán sigue haciendo su trabajo dentro de él. Entrena al máximo, cuida cada detalle y espera su oportunidad.





