Titular con el ’10’ a la espada en el estreno como seleccionador de los británicos de Sébastien Pocognoli, el de Glasgow estrelló un disparo contra el poste al filo del descanso en la ocasión más clara de los suyos, aunque tendrá nuevas oportunidades antes de volver contra Suiza, Macedonia del Norte y, de nuevo, Eslovenia
La selección de Escocia empató a cero este sábado en Liubliana en el primero de los cuatro compromisos que disputará durante este parón de selecciones de tres semanas, todos ellos correspondientes al Grupo 1 de la Liga B de la UEFA Nations League. Fue el debut como seleccionador del belga Sébastien Pocognoli y también con la absoluta de Robbie Ure, que partió de inicio formando vanguardia con el más curtido Oli McBurnie. El punta fichado este verano por el Sevilla FC a cambio de 6,5 millones de euros, que dejó su sitio en el minuto 67 a Kieron Bowie, dispondría al filo del descanso de la ocasión más clara de los británicos, pero se estrelló contra el poste.
Tendrá tres ocasiones más de resarcirse antes de volver a la capital andaluza, pues los de Reino Unido recibirán en Hampden Park a Suiza el martes 29 de septiembre y a la propia Eslovenia una semana después del 6 de octubre, por lo que podría quitarse ese sambenito en casa (en su ciudad natal, aunque hizo sus pinitos en Ibrox Park, la casa del Rangers, mientras que en Glasgow hay otros dos grandes recintos: el que acoge a la selección y Celtic Park) o bien en la segunda salida, el sábado 3 de octubre al Nacionalna Arena Tose Proeski de Skopje para medirse con Macedonia del Norte. Todos los duelos son a las 20:45 hora peninsular en España.
Prosigue el gafe ante la portería contraria del futbolista nacido en Glasgow y de ascendencia ucraniana (por sus abuelos maternos) desde que es nervionense, pues llegó de Suecia con el gatillo fácil, pero la pólvora se le ha secado aquí. Tanto es así que aterrizó con la increíble cifra de 20 goles y tres asistencias en 20 partidos oficiales (entre la Allsvenskan y la Svenska Cupen) con el IK Sirius, pero no ha marcado en sus siete primeras apariciones como blanquirrojo, con casi 400 minutos ya en LaLiga a sus espaldas. De hecho, fue perdiendo comba en los planes de Luis García Plaza desde la irrupción de Lucas Stassin.
Su desembarco, sin apenas ejercitarse con sus compañeros por problemas con su visado y su alta en la Seguridad Social, no pudo ser mejor, pues disputó completa la segunda mitad del encuentro de la primera jornada de esta 26/27 ante el Rayo Vallecano, provocando sobre la bocina el penalti de Florian Lejeune que dio origen a la victoria con uno menos, materializada por ‘Peque‘ Fernández. Una semana después, en San Mamés, partió como titular y colaboró activamente en la acción previa a la decisiva expulsión de Yuri Berchiche y, a continuación, forzó el error de Unai Simón para que Joaquín Martínez ‘Oso‘ abriera el marcador.
Poco que reprocharle, salvo puntería
Se mantuvo como titular contra el Atlético de Madrid (con asistencia a Miguel Sierra incluida) y en Cornellà-El Prat, donde dejó su lugar al poco de la reanudación al a la postre anotador Lucas Stassin, que le desplazó al banquillo contra Valencia CF (menos de media hora) y RC Deportivo de La Coruña (un minuto, más el alargue), si bien la lesión del belga le brindó los 90 minutos en casa ante el Atlético de Madrid. Sin escatimar un esfuerzo (según ‘Sofascore’, solamente el granadino firma más esprints cada noventa minutos que él, que roza los once), Robbie Ure es también el segundo, tras Jon Guridi, en distancia máxima recorrida durante los partidos (10,6 kilómetros).





