El torero alicantino, que vuelve este viernes a la Maestranza, donde compartirá cartel con Talavante y Juan Ortega en la Feria de San Miguel, mantiene una relación muy estrecha con el mundo del fútbol y el deporte, donde se escapa del toro: «Es una forma de vivir y de sentir»
El torero José María Manzanares vuelve este viernes a Sevilla. El alicantino regresa a la Real Maestranza para protagonizar, junto a Alejandro Talavante y Juan Ortega, la primera gran corrida de la Feria de San Miguel. Los tres lidiarán toros de Puerto de San Lorenzo y La Ventana del Puerto en un festejo que arrancará a las 18:00 horas.
Su presencia en el ruedo sevillano permite detenerse en una faceta menos conocida de Manzanares. Y es que el torero mantiene su estrecha relación con el deporte, en general, y con el fútbol, en particular. Detrás del traje de luces, José María Manzanares aparece como un hombre apasionado por el fútbol, el golf, el tenis o la Fórmula 1. El toreo es su vida, «una forma de vivir y de sentir», como él mismo reconoce en una entrevista concedida a ABC. Pero hay mucho más, siendo un verdadero aficionado al fútbol y al FC Barcelona; un culé de pura cepa que, curiosamente, mantiene desde hace años una estrecha amistad con Sergio Ramos, excapitán del Real Madrid y uno de los grandes símbolos del fútbol español y blanco.
Del ruedo al fútbol: un torero que siempre ha vivido cerca del deporte
El vínculo de Manzanares con el deporte no se limita a ser espectador. En una entrevista concedida a Vanity Fair, explicaba cómo durante sus periodos de descanso disfrutaba especialmente de las cosas sencillas junto a sus amigos de siempre: «Echamos un partido de fútbol, vamos al cine, jugamos a las consolas…». En aquella conversación también aparecían otras de sus grandes aficiones: el golf y la Fórmula 1.
El propio entrenamiento del torero guarda, además, muchas similitudes con la preparación de un deportista de élite. La exigencia física, la concentración, la repetición y la necesidad de llegar al momento decisivo en las mejores condiciones forman parte de una profesión en la que el cuerpo y la mente están permanentemente sometidos a presión.
El propio Manzanares explicaba públicamente que durante la temporada se encerraba en el campo con su cuadrilla para prepararse y que necesitaba aislarse y mentalizarse para poder estar delante del toro. «Es la única manera de estar bien delante del toro», reconocía entonces.
Esa concepción del toreo como una disciplina que exige preparación y sacrificio también ayuda a entender una de sus reflexiones más recientes. En una entrevista publicada por ABC antes de su regreso a Sevilla, Manzanares dejó una frase que resume su manera de entender su profesión: «El toreo no es postureo; es una filosofía y una forma de sentir y vivir».
Manzanares, un culé amigo de Sergio Ramos
Su relación con el fútbol tiene, además, un punto especialmente llamativo. José María Manzanares es aficionado del Barça, pero también es amigo de Sergio Ramos, quien durante años fue uno de los grandes referentes del Real Madrid. Sin embargo, esa rivalidad deportiva nunca ha impedido su amistad. La relación entre ambos ha trascendido las simples fotografías en redes. Sergio Ramos ha acudido a verlo torear y Manzanares ha formado parte de ese círculo de amistades que el futbolista ha mantenido fuera del vestuario.

El Hércules también forma parte de su vida
Si hay un club más allá del Barcelona que toque la fibra de Manzanares es el Hércules de Alicante. En 2022, con motivo del centenario de la entidad, el torero fue elegido uno de los embajadores del club. No era un nombramiento meramente relacionado con su popularidad. Y es que Manzanares era asiduo al estadio Rico Pérez durante su niñez: «Desde niño recuerdo al Hércules gracias a mi padre».
El nombramiento tuvo además un significado especial porque Manzanares fue el primer embajador de aquella lista del centenario que no procedía directamente del mundo del deporte. El Hércules utilizó así su figura para conectar dos ámbitos profundamente arraigados en Alicante: el fútbol y la tauromaquia.
Alejandro Sanz, otra de sus grandes pasiones
El deporte no es, en cualquier caso, no es la única vía de escape de Manzanares. La música ocupa también un lugar importante en su vida y ahí aparece otro nombre conocido: Alejandro Sanz. «Alejandro me motiva y me inspira, tanto para torear como para recordar mis vivencias», decía en Vanitatis. La relación con Sanz forma parte de un círculo de amistades que también ha incluido a otros nombres vinculados al deporte, como el tenista Feliciano López.
A lo largo de su carrera, Manzanares ha construido así una personalidad pública que va mucho más allá de la plaza de toros. Una relación con la fama y el mundo del espectáculo y el famoseo que considera, en cierta manera, peligroso: «La fama trae tentaciones que no son buenas».
Ahora, con 44 años y más de dos décadas de alternativa, Manzanares regresa a una plaza que ocupa un lugar especial en su carrera. Él mismo reconoce que Sevilla es el escenario que más le ha dado y que, pese a sus triunfos, todavía persigue una faena soñada en la Maestranza. Este viernes tendrá otra oportunidad. Frente a los toros de Puerto de San Lorenzo y La Ventana del Puerto, compartirá cartel con Talavante y Juan Ortega. «El toreo no es postureo; es una filosofía y una forma de sentir y vivir», sentencia.





