La última frase de Javier Tebas sobre Florentino Pérez invita a mirar más allá de su enfrentamiento con el Real Madrid. Fonsi Loaiza, plantea precisamente una pregunta incómoda: cuánto puede llegar a influir quien ocupa durante años uno de los asientos más poderosos del fútbol
«Mientras Florentino siga siendo presidente del Real Madrid…» La frase de Javier Tebas no es una más dentro de su enfrentamiento con el club blanco. Es una frase que señala directamente al hombre que lleva años ocupando el palco del Santiago Bernabéu. Y precisamente por eso invita a recuperar un título que resulta difícil de ignorar: El poder del palco, de Fonsi Loaiza.
Más allá de compartir o no todas las tesis del autor, el libro plantea una cuestión incómoda: la enorme capacidad de influencia que ha acumulado Florentino Pérez dentro y fuera del fútbol. Y ahí es donde resulta difícil mirar hacia otro lado.
Florentino no es solamente el presidente del Real Madrid. Su figura empresarial, su posición al frente del club y sus relaciones con diferentes ámbitos de poder han convertido su nombre en una pieza habitual de cualquier gran debate sobre el fútbol español. Eso es precisamente lo que critica El poder del palco: un modelo en el que el fútbol deja de estar únicamente en el césped y empieza a jugarse también desde los despachos.
El palco como centro de poder
El propio título del libro resulta suficientemente gráfico. El palco representa mucho más que un lugar privilegiado para ver un partido. Es el espacio donde coinciden dirigentes, empresarios, instituciones y personas con capacidad de influencia. Desde una posición como la de Florentino, cada decisión tiene una repercusión enorme. Y eso explica también por qué el enfrentamiento con Tebas ha adquirido unas dimensiones que van mucho más allá de una simple discrepancia entre dos dirigentes.
Hay un ejemplo que refleja muy bien hasta dónde llega esta batalla: la televisión.
LaLiga estableció nuevas condiciones audiovisuales para mejorar el producto televisivo, con entrevistas a los jugadores antes y después de los partidos, intervenciones en el descanso y acceso de las cámaras a determinados espacios. El Real Madrid fue el club que se opuso frontalmente a estas medidas y llegó a restringir el acceso de las televisiones con derechos al Bernabéu y las entrevistas a sus futbolistas. En 2023, Relevo llegó a señalar que el club blanco se había quedado solo en esa postura. Y la disputa no terminó ahí. En julio de 2026, un tribunal desestimó íntegramente la demanda del Real Madrid contra los criterios de LaLiga vinculados a la colaboración audiovisual de los clubes. ¿Por qué no deja hacer su trabajo a los medios de comunicación? Porque claro…, un periodista no está para contar solo lo bueno de un club. También tiene que contar lo malo, lo que falla y lo que incomoda. Y cuando ese relato puede tener consecuencias para la imagen de una entidad, es lógico preguntarse hasta dónde llega la tolerancia con quien cuenta una versión que no interesa.
El propio título del libro resulta suficientemente gráfico. El palco representa mucho más que un lugar privilegiado para ver un partido. Es el espacio donde coinciden dirigentes, empresarios, instituciones y personas con capacidad de influencia. Desde una posición como la de Florentino, cada decisión tiene una repercusión enorme. Y eso explica también por qué el enfrentamiento con Tebas ha adquirido unas dimensiones que van mucho más allá de una simple discrepancia entre dos dirigentes.
Tebas sostiene que cuando el Real Madrid atraviesa determinados problemas deportivos aparecen ataques contra todo lo que le rodea. Y, al mismo tiempo, Florentino y el club blanco han cuestionado públicamente a LaLiga y a sus dirigentes. Pero claro, cuando una persona tiene tanto poder…cualquier conflicto termina afectando a todo el ecosistema.
El poder también está en marcar el relato
Lo que más me preocupa de esta guerra no es quién tiene razón en cada enfrentamiento. Es que cada polémica termina alejándonos del fútbol.
Un arbitraje se convierte en una batalla institucional. Una derrota acaba generando comunicados. Una crítica de Real Madrid TV provoca respuestas de LaLiga. Y los dirigentes terminan ocupando un espacio que debería pertenecer a los futbolistas. Pero al final, Florentino tiene herramientas para defender su posición y una capacidad mediática enorme. Y eso, queramos reconocerlo o no, es poder. El poder del palco precisamente invita a mirar detrás de ese escenario y preguntarse cuánto pesa realmente quien ocupa ese asiento.





