La polémica ha saltado con la elección de la sede de remo y piraguismo de los Juegos Olímpicos de 2032 pese a que las autoridades señalan que es seguro
El anuncio de que el río Fitzroy será finalmente escenario de las pruebas de remo y piragüismo de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Brisbane 2032 ha explotado como una bomba. El emplazamiento, situado en Rockhampton, en el estado australiano de Queensland, y hábitat de cientos de cocodrilos de agua salada, ha recibido el visto bueno esta semana tras superar una evaluación técnica independiente que durante meses había estado en el centro de una intensa polémica
La decisión permite avanzar en la planificación de una sede situada a más de 600 kilómetros de Brisbane. El estudio analizó especialmente los caudales, los niveles de agua, las condiciones meteorológicas, el viento y el riesgo de inundaciones, algunas de las principales dudas planteadas desde que el Gobierno de Queensland propuso el Fitzroy como sede en marzo de 2025.
La evaluación concluyó que el río puede ofrecer condiciones de competición equitativas durante los Juegos. World Rowing, la federación internacional de remo, y Paddle Worldwide, organismo internacional de los deportes de pala, respaldaron las conclusiones después de revisar los datos e inspeccionar el emplazamiento.
El tramo destinado a la competición tendrá 2,7 kilómetros y ocho calles, con espacio suficiente para albergar las regatas olímpicas de 2.000 metros y las zonas de salida y llegada. Además, el Gobierno de Queensland ha descartado la necesidad de realizar trabajos de ensanchamiento o dragado, lo que reduce las actuaciones previstas sobre el río. La sede acogerá las pruebas de remo, para-remo, sprint en canoa y para-canoa.
Oposición entre la comunidad deportiva
Su elección, sin embargo, ha generado oposición entre parte de la comunidad deportiva, que apunta, entre otras cosas, a que no se ha tenido en cuenta la presencia de cocodrilos. Una petición respaldada por cientos de remeros, entre ellos el triple campeón olímpico australiano Drew Ginn, reclamó trasladar las pruebas al sureste de Queensland.
Entre las alternativas planteadas figuró un nuevo campo de regatas en Moreton Bay, cerca de Brisbane, que sus promotores aseguraban que podría construirse por aproximadamente la mitad del coste del proyecto de Rockhampton. La propuesta contó con respaldo de parte de la comunidad deportiva, aunque el gobierno estatal nunca consideró viable esta opción.
Los críticos, además, no solo cuestionaban la presencia de cocodrilos. También advertían de que las fuertes corrientes y las crecidas del Fitzroy podían provocar diferencias entre las calles y comprometer la igualdad de las regatas. En una disciplina en la que las carreras pueden decidirse por apenas unas décimas, pequeñas variaciones en las condiciones del agua podrían resultar determinantes. A ello se sumaban las dudas sobre el alojamiento de deportistas y espectadores y la distancia respecto a Brisbane.
No incluyeron a los cocodrilos en la evaluación técnica
Los cocodrilos, como parece ser, no fueron incluidos en la evaluación técnica. El Fitzroy marca el límite meridional de la población reproductora de cocodrilos marinos de Queensland y en la zona se han registrado ejemplares de gran tamaño. En 2023, por ejemplo, fue capturado uno de 4,6 metros a unos seis kilómetros del futuro recorrido. Se calcula que en el río habitan alrededor de 500 ejemplares.
“Hay tiburones en el océano y seguimos haciendo surf. Se trata de pensar en lo que se puede hacer, no en lo que no se puede hacer”, señalaba el presidente de Brisbane 2032, Andrew Liveris.
Pese a ello, el Fitzroy ya acoge habitualmente regatas, campeonatos escolares y entrenamientos de selecciones nacionales. Las autoridades aseguran que existen protocolos de actuación ante cualquier avistamiento durante una competición.
«Ahora sabemos que el río Fitzroy es capaz de proporcionar condiciones de competición justas durante el periodo de los Juegos», afirmó Jean-Christophe Rolland, presidente de World Rowing. Con la aprobación definitiva, Brisbane 2032 puede comenzar a desarrollar el diseño y la construcción de las instalaciones de una de sus sedes más singulares. Por su parte, el intendente de Rockhampton, Tony Williams, recibió la noticia con optimismo.





