Fermín López vivió una noche especial en el Sánchez-Pizjuán más allá de la victoria del Barcelona. El centrocampista onubense tuvo en la grada a su abuela Loli, que viajó desde Huelva para verlo jugar en directo y acompañar a su nieto
Hay visitas que tienen un significado diferente. Y para Fermín López, la presencia de su abuela Loli en el Sánchez-Pizjuán fue una de ellas. El centrocampista del Barcelona se reencontró con una de las personas más importantes de su vida en Sevilla, hasta donde ella se desplazó desde Huelva para verle jugar con el conjunto azulgrana.
El futbolista onubense no olvida sus raíces. Aunque su carrera le ha llevado a convertirse en uno de los nombres importantes del Barcelona y a vestir también la camiseta de la selección española, Fermín continúa muy unido a El Campillo, el municipio de Huelva en el que nació y donde su familia sigue teniendo un papel protagonista. Y entre todos ellos hay una persona especialmente importante: su abuela Loli.
La relación entre ambos es conocida desde hace tiempo. De hecho, este mismo año Fermín y su abuela fueron protagonistas de una campaña de Milka y LALIGA centrada precisamente en el vínculo entre abuelos y nietos. La iniciativa mostró la estrecha relación que mantienen y el orgullo de Loli por todo lo que está consiguiendo su nieto.
En aquella campaña, Loli relataba cómo Fermín tenía claro desde pequeño que quería ser futbolista y cómo ella estuvo a su lado durante ese camino. El jugador, por su parte, le dedicaba un mensaje que resumía perfectamente la importancia que tiene para él: «Desde pequeño, mi abuela Loli ha tenido un papel fundamental en mi camino como futbolista. Su ternura me ha traído hasta aquí». Por eso, su presencia en Sevilla no era una visita cualquiera.
De Huelva al Sánchez-Pizjuán para ver a su nieto
Loli, que continúa viviendo en El Campillo, ha seguido muy de cerca la carrera de Fermín. Su vínculo se hizo todavía más visible el pasado mes de mayo, cuando la lesión que sufrió el futbolista le dejó fuera del Mundial con España. En aquel momento, su abuela no pudo ocultar la preocupación por su nieto. «Por él hago todo lo que tenga que hacer», explicó entonces, dejando claro hasta qué punto está pendiente de Fermín.
También contó que, después de su recuperación, el futbolista tenía previsto regresar a Huelva para pasar tiempo con ella, una costumbre que mantiene desde pequeño. «Después me vengo un día y me acuesto en tu casa, porque eso lo ha hecho desde chico», relató Loli. Ahora, unos meses después, fue ella la que hizo el camino para estar junto a él.
El escenario, además, tenía un componente especial. El Barcelona visitaba Sevilla y Fermín tenía la oportunidad de jugar muy cerca de su tierra. En las gradas estaba su abuela, una de esas personas que conocen al futbolista mucho antes de que llegaran los focos, los títulos y las grandes noches. La velada terminó todavía mejor para Fermín. El Barcelona se llevó los tres puntos del Sánchez-Pizjuán y el centrocampista pudo compartir una noche de fútbol con una de las personas que más ha celebrado cada paso de su carrera.
Porque detrás del Fermín que hoy juega en el Barcelona sigue estando aquel niño de El Campillo que creció con un balón como compañero y con su familia como respaldo. Y esta vez, en Sevilla, su abuela Loli quiso estar allí para verlo de cerca.





