Aitor Fernández aprovechó su oportunidad en el Metropolitano pese al 4-0 del Atlético. El guardameta de Osasuna realizó siete paradas en su primera titularidad liguera del curso y pone ahora a Ramis ante un dilema: mantenerle bajo palos o devolver la portería a Sergio Herrera ante el Rayo
Luis Miguel Ramis tiene un nuevo dilema sobre la mesa. El técnico de Osasuna introdujo cambios en el equipo ante el Atlético de Madrid después de dos jornadas complicadas y uno de ellos estuvo bajo palos. Aitor Fernández aprovechó la oportunidad y, pese al 4-0, firmó una actuación que puede hacer cambiar los planes del entrenador para el próximo encuentro.
Siete paradas para evitar un castigo mayor
El guardameta vasco disputó en el Metropolitano su primer partido como titular en Liga esta temporada y lo hizo, además, ejerciendo como capitán. Su actuación fue una de las pocas noticias positivas para Osasuna en una noche complicada. Aitor realizó siete paradas ante el Atlético y evitó que la goleada fuese todavía mayor. Los cuatro tantos encajados no empañaron el partido del portero, que respondió cuando su equipo más lo necesitaba.
Su oportunidad llegó después de dos jornadas especialmente difíciles para los rojillos. Osasuna había recibido siete goles entre las derrotas ante el Alavés (5-2) y el Espanyol (0-2), una dinámica que llevó a Ramis a introducir cambios en su once. Ahora, el rendimiento de Aitor puede abrir un debate que parecía cerrado.
Ramis debe decidir quién juega ante el Rayo
Ramis tendrá que decidir si mantiene su apuesta por Aitor Fernández o devuelve la titularidad a Sergio Herrera. El técnico ya modificó la portería en el Metropolitano y la respuesta del veterano guardameta difícilmente ha podido ser más contundente.
Aitor, a sus 35 años, afronta su quinta temporada en Pamplona y tiene contrato hasta final de curso. La pasada campaña apenas tuvo protagonismo. Alessio Lisci recurrió a él en la jornada 35, después de la expulsión de Sergio Herrera ante el Levante, y únicamente volvió a ser titular una jornada más, precisamente frente al Atlético.
La sangría de goles, la gran preocupación
El propio Aitor Fernández fue consciente de que sus siete paradas no pudieron evitar una nueva derrota y resumió después del encuentro la sensación que dejó su actuación: «Trabajas para esto y te llevas cuatro, no vale de nada». El guardameta también puso el foco en uno de los principales problemas que debe solucionar Osasuna: «Tenemos que cerrar la sangría de goles en contra, porque así es difícil».
Con el Rayo Vallecano ya en el horizonte, Ramis tendrá que decidir si el partido del Metropolitano fue simplemente una oportunidad puntual para Aitor o el comienzo de un cambio bajo los palos. Lo que está claro es que el portero rojillo aprovechó su primera oportunidad del curso para ponerle una duda más al técnico.





