El tenista madrileño cumple este jueves 20 años y, pese a ello, deberá soportar esta semana la presión de llevar a España a las Finales de la Copa Davis
Rafa Jódar cumple hoy 20 años y, sin embargo, a esa edad va a tener que asumir la responsabilidad de llevar a España a las Finales de la Copa Davis que se juegan a final de temporada en Bolonia. El joven madrileño parte como número uno del equipo español y va a jugar en el segundo turno de la primera jornada ante el chileno Cristian Garín.
Sería un peso enorme para sus hombros si no hubiera demostrado estar mentalmente listo para afrontarlo. Hace catorce meses era el 600 del mundo, hace trece ganó su primer Challenger, empezó el año fuera del Top-100 y, cuando afrontó la temporada de tierra, acababa de entrar entre los 100 primeros.
Eso era en abril. Un mes después, cuando jugó el Mutua Madrid Open, ya era una estrella. La ausencia de Carlos Alcaraz por lesión unido a su título en Marrakech o sus semifinales en el Conde de Godó le habían otorgado todo el protagonismo. Y no le afectó.
Tampoco lo notó cuando alcanzó los cuartos de final en Roland Garros, las semifinales en el Master 1.000 de Montreal o la final del ATP 500 de Washington. Lo han dicho extenistas y analistas, la normalidad con la que Rafa Jódar está afrontando todo este proceso es increíble.
Jódar reconoce que ni él mismo esperaba estar tan tranquilo
Él mismo lo admitía esta misma semana en Chile, en las declaraciones previas a su debut en la Copa Davis. “Estoy descubriendo que soy una persona valiente. Tener que lidiar con todo lo que hay alrededor de los torneos es difícil para una persona tan joven y considero estoy llevando muy bien todo ese tipo de cosas”, admitía, dándole la razón a los que ven eso en él.
Todo viene, en parte, de una educación y de una humildad que ha exhibido en este año tan complicado, en el que aparte de la presión del circuito y de todo lo que le rodea, ha tenido que lidiar con la que le someten por ir sólo junto a su padre, sin tener un gran equipo alrededor.
«Es una cosa inusual en el circuito, ya que todos los jugadores o la mayoría de los jugadores tienen a muchas personas en el box. Es el primer año y estamos intentando aprender de cada error que cometemos y de lo que va bien. Este año está funcionando. Nos llevamos muy bien, tenemos una relación muy buena desde que yo era muy pequeño y él siempre me ha ayudado mucho y siempre quiere lo mejor para mí”, reiteraba esta semana.
Su padre, por encima de todos
Para tratar de callar el tema dijo que al final de temporada verían si habría algún cambio y eso le explotó, así que no ha querido hablar más sobre esa posibilidad. «Es una pregunta que no me he hecho, a partir del final de la temporada habrá que analizar los resultados y decidirlo cuando toque», indicó. Y muchos lo interpretaron como que se buscaría entrenador.
Rafa Jódar siempre ha dejado claro que su padre es mucho más que un simple entrenador. «Me gusta mucho pasar tiempo con él. Es un sueño hecho realidad que mi padre esté tan cerca. Me ha guiado y lo seguirá haciendo, es mi entrenador, mi mánager… Somos uno», afirmaba en una entrevista en la SER, donde también reflejó todos los valores que le han transmitido sus progenitores.
«Me han dicho que no me crea nadie que no soy. Mi padre me ha dado unos valores para comportarme bien. Yo iba a entrenar con él a cualquier hora. Son recuerdos muy bonitos que guardo con mucho cariño», estima.
Jódar es el mismo que antes de saltar a la fama hasta el punto de que se entrena en su club de siempre (CT Chamartín) o de que se aisló en su universidad norteamericana (Universidad de Virginia) para preparar el US Open. Y en Estados Unidos se pudo ver a sus compañeros de universidad animándole desde las gradas. No ha sido diferente este año por ser ya una estrella.
A Rafa Jódar no le cambian los éxitos
«Yo soy la misma persona que era hace dos años. Intento mantener una vida simple con las personas de mi círculo cercano, con mi familia y con la gente que realmente me aprecia. Con la gente que ha estado desde que era muy pequeño, con los del principio. Intento no pensar más allá al final. Creo que me está ayudando mucho y eso es gracias a todas las personas que realmente me aprecian y quieren lo mejor para mí», reconoce.

El tenista de Leganés tiene muy claro que su evolución está siendo muy rápida, pero su mensaje no ha cambiado: aún tiene mucho que aprender y que mejorar. «Si le contase a un amigo -cómo ha vivido este año-, le diría que viera los partidos. He jugado mucho, siempre he estado compitiendo, pensando en torneos, partidos y jugadores. Eso siempre mejora el nivel y encima, llegan los resultados. Jugar contra diferentes tipos de jugadores es lo que ha mejorado mi nivel. (…) El proceso es muy largo, todavía quedan muchas cosas por mejorar. Aunque este año los resultados hayan ayudado, no por eso voy a ser un gran jugador», asegura.
Por eso tiene muy claro la senda que debe seguir en los próximos meses. “El camino es disfrutar del proceso, ir mejorando poco a poco. Es mi primer año en el circuito, sé que quedan muchas cosas por mejorar y que todo lo que me pase este año va a ser nuevo para mí van a ser nuevas experiencias”, reconoce el ya veinteañero Rafa Jódar.





