García Plaza admitió que la llegada de Fofana resta minutos en el plantel, lo que se ha convertido en la cruda realidad de Peque y Manu Bueno, en el ostracismo desde el cierre del mercado y con su futuro en el aire
El Sevilla y su afición lucen una amplia por sonrisa por un ilusionante comienzo de temporada que le permite volver a guarismos de antaño, pues no sumaba 13 puntos en seis jornadas desde la campaña de 17/18 y lo sitúa solo por detrás de los proyectos de Jiménez en la 08/09 y 09/10.
Ahora mismo solo suma siete puntos menos que los registrados por Almeyda en la primera vuelta de la campaña pasada, lo que permite entender la dimensión de lo conseguido hasta ahora por el equipo de Luis García Plaza, que se erige en el segundo equipo menos goleado de LaLiga, con siete de nueve lejos de casa y en posición de Champions.
Daños colaterales en la plantilla con los últimos fichajes
Un comienzo soñado favorecido por el trabajo realizado por José Ignacio Navarro en el mercado, con un broche final que ha elevado considerablemente el nivel del plantel con los fichajes de última hora de Félix Correia, Lucas Stassin y Youssouf Fofana. Un colofón que a la par ha provocado daños colaterales en la plantilla, sobre todo derivados por la incorporación sobre la bocina del internacional francés.
El propio García Plaza lo reconoció en la rueda de prensa previa al partido contra el Deportivo cuando se le preguntó por Nico Guillén. «Hemos firmado a un jugador de un potencial enorme y le va a restar minutos a gente. Y entre ellos, uno de los damnificados es Nico, pero también Guridi, Manu o Kochorashvili, incluso en un momento dado Agoumé», admitió el míster madrileño, cuya apreciación ya se ha convertido en realidad en dos claros ‘señalados’ ante la elevada competencia en la medular.
Peque, el principal damnificado
De hecho, dos activos en la plantilla han caído en el ostracismo desde el cierre del mercado , tanto Manu Bueno como el caso aún más flagrante de Peque. Y es que el mediapunta catalán no ha disputado ni un solo minuto en los tres choques posteriores a la culminación de la ventana estival.
Los refuerzos en el centro del campo, con Kochorashvili y, especialmente Fofana, le topan el paso como mediapunta, y la llegada de Lucas Stassin permite a García Plaza desplegar un 4-4-2 en el que tampoco tiene cabida Peque, pues el madrileño no lo considera como extremo, por lo que a día de hoy su situación en Nervión ha tornado en muy complicada. De hecho, como ocurre con Alfon, si no logra revertir esta tesitura, se le podría abrir la puerta en enero.
Montaña rusa en el último día de mercado para Manu Bueno, que finalmente se quedó
A Manu Bueno le avisaron por la mañana del día de cierre que llegaría un pivote, por si consideraba conveniente encontrar una salida, para después comunicarle por la tarde que no vendría, por lo que frenó cualquier movimiento. Sin embargo, en el último suspiro se amarró a Fofana sin ya margen de maniobra para el jerezano, que se quedó finalmente.
Desde entonces ha disputado únicamente 19 minutos contra el Espanyol y es el último de la lista de preferencias de García Plaza para el centro del campo, por detrás de los titulares Agoumé y Fofana, y también de Guridi y Kochorashbili. En su caso acaba contrato el 30 de junio y podrá negociar libremente con cualquier club desde enero, sin descartar la vía del mercado invernal.





