El argentino se perdió la visita del Atlético de Madrid a Anoeta por una sobrecarga muscular en el cuádriceps, pero las pruebas han dejado una noticia positiva: no existe una lesión de mayor gravedad. La ‘araña’ ya mira al derbi ante el Real Madrid, aunque su evolución marcará si llega al Metropolitano
Julián Álvarez no pudo estar en Anoeta, pero el Atlético de Madrid no pierde la esperanza de recuperar a su delantero para una cita mucho más señalada: el derbi del próximo domingo ante el Real Madrid. Las pruebas han descartado una lesión grave y el argentino ya trabaja con la mirada puesta en el Metropolitano.
El problema apareció el sábado, durante el último entrenamiento antes de viajar a San Sebastián. Álvarez tuvo que retirarse de la sesión en el tramo final y las primeras sensaciones hicieron saltar las alarmas en el conjunto rojiblanco. Finalmente, las pruebas médicas arrojaron un diagnóstico bastante más tranquilizador: una sobrecarga muscular en la zona del cuádriceps. No hay rotura, por lo que el delantero no está descartado para el duelo frente al Real Madrid. La palabra clave, eso sí, será evolución. En una dolencia muscular no hay margen para las prisas y el Atlético seguirá de cerca las sensaciones del argentino durante toda la semana antes de decidir si está preparado para regresar.
Un inicio de temporada a contracorriente
Álvarez comenzó el curso con una preparación diferente a la habitual. El argentino se incorporó a la disciplina rojiblanca el 10 de agosto después de su participación en la final del Mundial y posteriormente tuvo que combinar el trabajo con sus compañeros con un plan individualizado. La situación tampoco ayudó a encontrar continuidad. A ese retraso en la preparación se sumó todo el ruido alrededor de su futuro durante el verano. Después llegó la competición y el esfuerzo se fue acumulando hasta que el cuerpo terminó dando una señal de aviso.
Ante el Liverpool, en Anfield, disputó los 90 minutos por primera vez esta temporada. Terminó aquel encuentro con molestias y, pocos días después, apareció la sobrecarga que le dejó fuera de Anoeta. La buena noticia para el Atlético es que no hay una lesión estructural que le vaya a mantener alejado durante semanas. La mala, que una dolencia muscular siempre exige medir bien los tiempos.
Un derbi con un recuerdo especial
Si hay un partido para el que Álvarez quiere estar, es el del próximo domingo. No solo porque se trate de un derbi, sino también por el recuerdo de su última actuación ante el Real Madrid.
La pasada temporada, el delantero argentino fue protagonista en una de las noches más especiales del Atlético frente a su vecino. Firmó un doblete en el 5-2 del Metropolitano, una actuación que forma parte de los argumentos para entender la importancia que tiene su presencia en este tipo de encuentros. Ahora el Atlético espera que la evolución acompañe. La ausencia de una lesión de mayor gravedad permite mantener el optimismo, pero nadie quiere convertirlo en una carrera contrarreloj.




