Zverev, campeón del US Open, explica su incomprensible olvido en la final: «Estaba como en una especie de túnel en el que no oía absolutamente nada»

Zverev, campeón del US Open, explica su incomprensible olvido en la final: «Estaba como en una especie de túnel en el que no oía absolutamente nada»

El germano ha conseguido en New York su segundo Grand Slam en tres meses después de una sequía de trece años. Y su celebración pasará a los anales de la historia del tenis por lo surrealista que fue

Tuvieron que pasar seis años desde esa final perdida en 2020 para que el alemán Alexander Zverev sanara su herida con la conquista este domingo del Abierto de Estados Unidos al derrotar al estadounidense Ben Shelton por 6-3, 7-6(2), 5-7 y 6-2, el broche a un 2026 mágico en el que también levantó Roland Garros.

Zverev, 2 del mundo, necesitó 3 horas y 33 minutos para deshacerse de Shelton, que disputaba su primera final en un ‘grande’ y que saldrá de Nueva York como nuevo número 4 de la ATP, su mejor ranking, por detrás de Carlos Alcaraz.

Shelton fue, precisamente, el verdugo de Alcaraz en los cuartos de final y este domingo cargaba con la responsabilidad de romper con la sequía de Estados Unidos en Nueva York, donde ningún hombre alza el título desde Andy Roddick en 2003. El último estadounidense en intentarlo, sin éxito, fue Taylor Fritz en 2024, derrotado por Jannik Sinner.

Zverev llegaba a la final con un balance de 5-0 contra Shelton, un jugador que hasta que derrotó a Alcaraz el miércoles nunca había ganado a un ‘Top 3’ en 17 enfrentamientos previos.

La presión le pasó factura a Shelton de inicio. El estadounidense fue a remolque desde el primer juego del partido, que cedió con una doble falta. Otra doble falta de Shelton dio el primer set a Zverev con un segundo ‘break’.

El alemán se hizo fuerte al saque, con más de un 90 % ganados en el primer saque, y buscó romper el ritmo de Shelton con largas pausas entre puntos e interminables botes de pelota, algo de lo que ya se quejó su rival en semifinales, el ruso Karen Khachanov.

Shelton no tuvo su primera oportunidad de ‘break’ hasta el tercer set. Pero antes, ambos llevaron el segundo al ‘tie-break’ tras aguantar sus respectivos saques. Zverev se adelantó 5-0 en el desempate con dos ‘mini breaks’ y tras perder dos puntos al resto se llevó el set en la primera de cuatro bolas.

Quiso repetir el mismo guion el germano en el tercer set, no asumir riesgos y dejar que su rival cometa errores. Pero no le funcionó en el momento decisivo y el estadounidense se llevó la tercera manga.

El alemán, que no cedía un set desde la segunda ronda, respondió con un ‘break’ en el primer juego del cuarto set, una montaña que Shelton ya no pudo escalar. Zverev volvió a romper en el séptimo para el 5-2, un seguro de vida.

Zverev ganó con su saque tras un resto largo de Shelton, pero ese último punto dejó una imagen curiosa: el alemán tardó varios segundos en darse cuenta de que el partido había terminado y que acababa de proclamarse campeón, tomando el relevo de Carlos Alcaraz.

Con su triunfo en Nueva York, Zverev se pone como el mejor jugador de 2026, superando en puntos a Sinner en la carrera hacia las Finales de la ATP de Turín. En el ranking general, Zverev queda a 1.810 puntos de Sinner, 11.500 a 9.690, con Alcaraz con 5.560.

Zverev: «Pensé que íbamos 5-1 y me olvidé del marcador»

Tras una celebración que pasará a la historia por lo surrealista que fue, el germano cogió el micrófono. Y estas fueron sus primeras palabras tras proclamarse campeón del Abierto de Estados Unidos: «Estuvimos trece años sin ganar un ‘grande’ y ahora hemos ganado dos en tres meses. Creo que Dios ha visto cuánto hemos trabajado, cuánto hemos sufrido, cuánto dolor hemos soportado, y creo que 2026 es el resultado de todos los años anteriores en los que hemos pasado por todo eso».

Sobre su olvido en la pista en el momento decisivo del partido, el alemán fue claro: «Simplemente me olvidé del marcador, no hay mucho más que decir. Pensaba que íbamos 5-1 en lugar de 6-2″.

«En ese momento -explicó- estaba totalmente metido en el partido. No escuchaba nada de ruido. Estaba como en una especie de túnel en el que no oía absolutamente nada. Además, cuando el público hace tanto ruido es imposible escuchar a la juez de silla. No la oí decir ‘juego, set y partido'», finalizó el alemán.

Mientras tanto, Ben Shelton lamentó la finalización del certamen: «Este es mi lugar feliz. Este es el lugar donde más me gusta estar y ojalá este torneo no terminara nunca. Al mismo tiempo, el norteamericano hizo autocrítica pero sin lamerse mucho las heridas: «Estoy motivado. Estoy decepcionado por cómo ha ido hoy, pero contento con cómo he luchado durante estas dos semanas».

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