Carlos Sainz, un contrato millonario que puede acabar con su carrera: «Sólo queda apretar los dientes»

Carlos Sainz, un contrato millonario que puede acabar con su carrera: «Sólo queda apretar los dientes»

El madrileño se marchó decepcionado de Zandvoort, sobre todo, después de haber prolongado un contrato días antes confiando en el buen hacer de los ingenieros de Williams

Carlos Sainz ha ingresado, por ahora y a falta de que lo Aston Martin haga con Fernando Alonso, en el Top 5 de mejores pagados de la parrilla tras su renovación con Williams la semana pasada.

Si en estos dos primeros años en la escudería británica ha estado cobrando 20 millones de euros por temporada, ahora pasará a recibir 30, que es lo mismo que cobra Lando Norris en McLaren.

Por delante y a expensas de lo que firme su compatriota, sólo tendrá a Russell (34), Leclerc (40), Hamilton (60) y Verstappen (70).

Sin embargo, este contrato multianual y millonario que ha firmado podría acabar con su prestigiosa carrera. Y es que el caché que alcanzado por el madrileño en Ferrari, poco a poco, se podría ir deteriorando con el paso del tiempo si con Williams no consigue remontar el vuelo. Y él lo sabe.

Por eso, su renovación no se ha firmado a la ligera, sino con meditación y con letra pequeña: «He pasado los últimos meses intentando entender junto al equipo qué ha ocurrido para llegar a la situación en la que estamos hoy. Obviamente es una decepción para todos los involucrados en este proyecto que, probablemente, ahora se ha retrasado en cuanto al tiempo que nos llevará volver a estar arriba».

En este mismo sentido, subrayó el día de su última firma su mejor condición como profesional: «No creo que forme parte de mi carácter ni de mi forma de ser saltar de un barco cuando la situación está en su peor momento y en la primera oportunidad posible. Hace dos años le dije a todo el mundo lo comprometido que estaba con este proyecto y lo ilusionado que estaba. Mi prioridad siempre ha sido Williams. Quiero estar aquí a largo plazo».

No obstante y según desveló La Razón, el madrileño ha incluido una cláusula escapatoria en su contrato para, si finalmente Williams no consigue el rendimiento deseado, poder salir de la fábrica en busca de nuevos retos.

En un principio, el contrato ata a Carlos Sainz con Williams hasta finales de 2028, pero si la situación no mejora el próximo curso, tendría en su mano el abandonar al término del curso.

Carlos Sainz acaba decepcionado en Zandvoort y con aviso a navegantes

El Gran Premio de Países Bajos fue desastroso para Williams, incluso pudo acabar en desgracia a última hora cuando Sainz tocó a su compañero Albon en plena carrera. Y seguramente Sainz se marcharía a la cama pensando si habría tomado la decisión correcta al renovar o no, porque las cosas no mejoran, sino empeoran.

«Si miras las últimas cinco carreras, hemos estado ahí durante las últimas cinco carreras. Es donde estamos». Con esta frase lapidaria resumió el calvario que lleva viviendo en los últimos meses. «Ha sido un fin de semana muy complicado por mi parte con la consistencia de las piezas, que no me ha permitido configurar correctamente el coche para la carrera. Tenemos que aprender de ello. Habrá algunos datos interesantes que analizar como equipo con los problemas que he tenido. A nivel personal no hay mucho positivo», sentenció en Zandvoort.

Sainz se pone como objetivos Monza y Madrid

No para ganar o sumar, sino para tratar de cambiar su monoplaza al completo. Así se lo ha planteado Carlos Sainz a su equipo. El madrileño quiere que los dos próximos certámenes sirvan de probaturas y ensayos para intentar dar en la tecla deseada.

O lo que es lo mismo, quiere tener en Bakú un monoplaza que le permita recuperar la ilusión y la posición merecida, al menos, en la parrilla de salida.

Para Monza y Madrid, el 4-6 y 11-13 de septiembre respectivamente, tiene claro cuál debe ser su plan: «Nada más que apretar los dientes, creo que lo que tenemos que hacer es utilizar estas dos últimas carreras antes del upgrade para probar cosas quizá un poco fuera de nuestra zona de confort como equipo. Encontrar cosas o probar cosas que igual no nos interesaría probar normalmente, entenderlas y luego, cuando llegue el momento del upgrade, ojalá podamos estar un poco más cerca y podamos divertirnos un poco más luchando con los de delante».

Y es que, sin ir más lejos, en la última ‘Qualy’ tuvo un contratiempo que les obliga a trabajar duro estas dos semanas que hay entre certamen y certamen para que no les vuelva a ocurrir: «Me he quedado sin batería y he perdido una décima que me ha costado pasar a la Q2».

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