El tenista australiano dio positivo durante su presencia, hace dos meses, en el Mallorca Championship y está suspendido desde el 4 de agosto
El final de la carrera de Nick Kyrgios no llega de la mejor forma. Se esperaba el tenista australiano que anunciara su retirada en los próximos meses, pero finalmente saldrá por la puerta de atrás. La Agencia Internacional de Integridad (ITIA) ha anunciado este miércoles su suspensión por la presencia de benzoilecgonina, un metabolito de la cocaína, en una muestra realizada hace un mes y por la que está sancionado desde el 4 de agosto.
La sanción llega en el marco del Programa Antidopaje del Tenis y tras las pruebas realizadas en el Mallorca Championship el pasado 22 de junio. Ha sido el propio Kyrgios el que ha admitido el positivo y, antes que nada, ha pedido perdón a todos los seguidores.
El tenista, de 31 años, conoce su positivo desde el 17 de julio, cuando un laboratorio acreditado por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) confirmó la presencia de benzoilecgonina, un metabolito de la cocaína, en las pruebas realizadas a su paso por España.
La cocaína es una sustancia incluida en la Lista de Sustancias Prohibidas de la AMA y está vetada en competición según el Programa Antidopaje de Tenis. No obstante, si se consume fuera de competición, se aplican sanciones reducidas para sustancias de abuso como esta, considerada un estimulante. Tras ello, el siguiente paso obligado es la suspensión provisional, previa a la sanción. Esta suspensión está vigente desde el 4 de agosto de 2026.
El propio Nick Kyrgios da a conocer su positivo
«Quería que lo supierais primero por mí», daba a conocer Kyrgios. «Hace poco di positivo en un control antidopaje en Mallorca por consumo de cocaína. He cometido un error enorme y asumo toda la responsabilidad. No voy a poner excusas, pero sí quiero explicar un poco el contexto de por dónde he pasado», publica el australiano en redes sociales.
«El último par de años de lesiones me ha pasado mucha factura tanto física como mentalmente. Mi cuerpo no ha sido capaz de hacer lo que mi mente esperaba que hiciera y, a causa de esto y tan cerca del final de mi carrera, ha sido más duro de lo que podía imaginar. Siempre he dicho que yo no elegí el tenis, sino que el tenis me eligió a mí, pero dejar algo que ha sido toda mi vida es una de las cosas más duras a las que te tienes que enfrentar. A veces sientes que nadie te ayuda y que estás solo. No hay excusas de lo que hice», señala el australiano, que antes de eso había pedido perdón a aficionados, familia, patrocinadores, a su entorno más cercano y, en especial, a los niños que le siguen.

Kyrgios se despedía, asumía su error y pedía que se respetase su privacidad y no se hiciera sangre en su ‘ausencia’. «La buena noticia es que esto me ha servido como un toque de atención. Durante los próximos 28 días estaré alejado de las redes sociales y de la vida pública mientras me centro en mí mismo. Pido que la gente respete mi privacidad durante ese tiempo y, lo más importante, la privacidad de mi familia. Lo siento, trabajaré y volveré mejor», concluía.
Durante el tiempo que dure su sanción, Nick Kyrgios no podrá jugar, entrenar ni asistir a ningún evento organizado o sancionado por World Tennis, la WTA, la ATP, los Grand Slams ni ninguna federación nacional. Con ello, también se descarta su presencia como comentarista en los Grand Slam, algo que había sido habitual en los últimos años.





