El tenista responde de la misma forma que ha hecho con todas las dudas que le han llegado desde su renuncia a Cincinnati, con videos mostrando su progresión
“Desde España, no está claro qué tipo de lesión sufrió Carlos en la muñeca. Ahora, crecen las especulaciones sobre una posible debilidad mental. Al intentar recuperar su antigua intensidad, parece haber desarrollado una especie de depresión, un círculo vicioso que le impide recuperar la confianza«. Esas palabras referidas a Carlos Alcaraz del presidente de la comisión médica de la Federación italiana de tenis, el mismo que está supervisando la recuperación de la lesión de rodilla de Jannik Sinner, han levantado ampollas.
El organismo italiano, como ya hiciera antes su presidente, ha vuelto a meter cizaña y a lanzar una puya a un Alcaraz que siempre ha respetado al máximo exponente del tenis transalpino, igual que el propio Sinner siempre ha tenido buenas palabras hacia el murciano.
La primera reacción del tenista español ha sido el silencio, como lo ha hecho con todas las dudas que ha generado su renuncia al Master 1.000 de Cincinnati, donde tampoco estará Sinner. Y la siguiente ha sido mostrar lo mismo que lleva desvelando en las últimas semanas, sus entrenamientos, en los que ha hecho varias pruebas y en los que está subiendo su intensidad poco a poco para llegar al ritmo que espera antes de afrontar una prueba tan exigente como el US Open.
Alcaraz apura su entrenamiento para llegar al US Open
Quien no se ha estado ‘callado’ ha sido el director de comunicación del club donde entrena Alcaraz, el Real Sociedad de Campo Murcia de El Palmar. Antonio Hernández ha sido muy explícito en el video que ha subido a las redes, ha mostrado al murciano a pleno rendimiento y ha mandado un mensaje a los que desde Italia dudan de él: «Debilidad mental mis huevos».
Alcaraz ha seguido estos días con sus pruebas. Si en uno de los últimos entrenamientos se le veía golpeando la pelota con un ojo tapado para ganar coordinación, ahora se le ha visto con una malla protegiendo todo su brazo derecho, lo que a su vez ha dado lugar a nuevas especulaciones.
El jugador español apura sus últimos días antes de viajar a Estados Unidos. De confirmar su presencia en el US Open, viajaría en apenas diez días, ya que el Grand Slam estadounidense comienza el domingo 30 de agosto.
Será el propio tenista de El Palmar el que haga oficial en los próximos días si se ve capacitado para reaparecer en Nueva York. Hay que tener en cuenta que, a partir de ahí, tiene un calendario muy apretado con la Laver Cup, los torneos de Tokio y Shanghai y el Six Kings Slam en Arabia Saudí.





