El pivote todavía no se ha incorporado al Fenerbahçe un mes después de la eliminación en el Mundial y entrena en solitario en Marrakech a la espera de que el club estambulita dé facilidades para su vuelta a La Palmera
No es ningún secreto que Sofyan Amrabat no volverá a enfundarse la elástica del Fenerbahçe después de la cesión el curso pasado en el Betis, porque tanto el futbolista como la propia entidad quieren romper una relación muy poco rentable para los estambulitas.
El problema está obviamente de la forma de separar sus caminos, tanto en cuanto los turcos desean obtener rédito por su venta a sabiendas ya de que deben reducir drásticamente sus pretensiones iniciales, pues ningún club se ha acercado a los 15-20 millones. Por el contrario, el internacional marroquí quiere que faciliten en lo posible su marcha con vistas, en primer lugar, a repetir experiencia en La Palmera.
En este sentido, Amrabat ha apostado por una postura de presión de cara a tensar a la cuerda y que el Fenerbahçe se siente a negociar en condiciones razonables, a poder ser con el Betis, con las ideas muy claras en este sentido.
Amrabat aun no ha viajado a Turquía y trabaja en solitario en Marruecos
De hecho, aunque Marruecos cayó eliminada el 10 de julio contra Francia en el Mundial, el pivote, un mes después, todavía no se ha incorporado a los entrenamientos del Fenerbahçe, inmerso en la disputa de la fase de clasificación para la Champions League desde el 21 de julio, pasando contra el Gornik para ahora imponerse en la ida por 2-0 al Sturm Graz.
De momento, Amrabat sigue entrenando en solitario en Marruecos junto a su hermano para estar en plena forma cuando se consume su salida definitiva del Fenerbahçe.

Más concretamente, como se aprecia en la publicación en el perfil de Instagram de Nordin, Sofyan se ejercita en las instalaciones del Argan Golf Resort de Marrakech y, a tenor de las fotos subidas, está surtiendo efecto por su magnífico estado físico.
El sueldo, un gran obstáculo para su vuelta
Los agentes de Amrabat han mantenido varias reuniones con los gestores béticos en los últimos meses y la realidad es que se trata de una operación muy compleja más allá de que a Pellegrini le gustaría contar nuevamente con sus servicios. Porque, independientemente de lo que pida el club turco, la ficha actual del medio es inasumible para el Betis, que el curso pasado solo asumió una parte reducida.

Por tanto, no solo haría falta que el Fenerbahçe cediera drásticamente, sino también que Amrabat renunciara a parte de su ficha o que la entidad estambulita accediera a una nueva cesión con el pago de un porcentaje de sus emolumentos, lo que, a día de hoy, parece poco factible.
El Betis, realista pero sin perderle de vista por si acaso
Por ello, en este momento, en La Palmera apenas se considera viable, si bien se mantendrán pendientes hasta final del verano por si se pusiera a tiro y se dieran las circunstancias. Amrabat está poniendo de su parte.





