La venta del jugador portugués, que no entra en los planes de Corberán, permitiría al Valencia abrir espacio salarial y tener un presupuesto mayor para fichar al ansiado lateral derecho: Arnau Martínez
A la espera de lograr el fichaje del ansiado lateral derecho, el Valencia está a punto de cerrar una salida de forma definitiva. Se trata del portugués André Almeida, que está muy cerca de convertirse en nuevo jugador del Swansea City.
De hecho, el acuerdo entre clubes es total, pero todavía falta el visto bueno del futbolista luso. El Valencia desea la marcha del ex de Vitoria Guimarães, que ya en la última temporada bajo las órdenes de Carlos Corberán había perdido peso e importancia en el equipo pese a que renovó el pasado mes de septiembre.
Así, según apunta Tribuna Deportiva, tras varios días de negociación, el Valencia y el Swansea City han alcanzado ya un acuerdo para el traspaso de Almeida por una cantidad fija de 3,5 millones de euros, aunque el Valencia se ha asegurado que esa cifra pueda aumentar.
De esta forma, además de ese precio fijo, el Valencia percibiría también ciertas cantidades por variables además de un porcentaje de una futura venta, lo que acercaría el precio final de la operación a los seis millones de euros, el precio que venía pidiendo el Valencia para la marcha del portugués.
El fichaje, en manos de jugador
Ahora bien, pese a que los clubes están prácticamente de acuerdo en todo, todavía falta lo más importancia, el ‘sí’ del jugador de Guimarães. André Almeida no tiene claro todavía si firmar por el club galés o no, porque supondría competir en la Championship, la Segunda división inglesa, y preferiría esperar a que se la abra una oportunidad para competir en una liga de Primera división.
Pese a todo, el futbolista no ha rechazado la oferta, la contempla y la estudiará, aunque se espera que tome una decisión a corto plazo.
Una venta que aliviaría las arcas
Además de por el ingreso de una cantidad notable, en el Valencia ven como indispensable la salida de un jugador que apenas cuenta para Carlos Corberán y que ayudaría de cara al Fair Play Financiero, ya que con esta salida se liberaría en torno a un millón de euros anual por la amortización de su fichaje además de su correspondiente salario.

Ese bálsamo económico podría permitir al Valencia desbloquear la incorporación del lateral derecho, que se resiste desde principios del verano. Además supondría el poder acceder a las opciones más ambiciosas como son Arnau Martínez, del Girona, cuyo traspaso rondaría los seis millones con variables incluidas, o Chirino, del Almería, por el que el conjunto andaluz empezaría a negociar a partir de los 3,5 millones de euros.





