El 127 del mundo, Arthur Gèa, se impone a Shapovalov y logra su primer título del ATP Tour y entrar en el Top-100
En una semana y un torneo de sorpresas, la más grande llego en la final y el tenista que comenzó la semana como 127 del mundo, se ha hecho con el ATP 250 de Los Cabos, ha entrado en el Top-100 por primera vez con 21 años, ha ganado su primer torneo ATP Tour y mañana aparecerá como 82 del ránking tras subir esta semana 45 puestos.
Francia, de paso, ha descubierto a otro gran jugador de futuro. Se trata de Arthur Gèa, que ha ganado en la final del torneo norteamericano al canadiense Denis Shapovalov y le ha dejado sin la posibilidad de revalidar su título.
El tenista galo ha superado al norteamericano por 6-3 y 6-4, y aunque ese triunfo le llega tarde para poder entrar directamente en el cuadro final del US Open, sí le permite estar con los mejores ya en la gira asiática, donde no tendrá que pasar por las rondas previas.
«Para ser honesto, me sorprendió todos los días ganar un partido y luego continuar. Fue increíble. Y estoy muy feliz por eso. La final también fue increíble y todo el torneo fue increíble», admitía aún sin poder creer lo que había logrado el propio Arthur Gèa.
La madurez de Gèa contrasta con la irregularidad de Shapovalov
Pese a su edad y que se estrenaba en un gran escenario, el tenista francés se mostró muy firme, con una madurez que tal vez le falte a su rival, que apuntaba mucho más de lo que ha logrado hasta ahora en su carrera. Shapovalov nunca supo encontrar su mejor juego y, aunque tuvo opciones para haber puesto el partido de cara, se encontró con una sobria respuesta de Gèa.

Tal vez supuso un duro palo para él haber perdido tres opciones de ‘break’ en el quinto juego del primer set. Si ahí, el galo se mostró muy seguro y no titubeó, tampoco lo hizo cuando el que falló fue su rival y le dio la opción al resto. Shapovalov perdió su saque en el sexto juego tras cometer dos dobles faltas y eso le costó el primer set.
Las dobles faltas, un lastre para el canadiense
Ya a remolque, Shapovalov siguió teniendo problemas con su servicio y las dobles faltas le pasaron de nuevo factura en el tercer juego, cuando su rival rompió por segunda vez. En esta ocasión, el canadiense se recuperó y logró igualar a tres, pero a continuación, volvió a perder su saque, esta vez de forma definitiva.
Emocionado por lo conseguido, Arthur Gèa no pudo ni acabar su discurso en a ceremonia. «Jugué el torneo con la idea de ir ronda por ronda y tener este trofeo en mis manos es muy emocionante», señaló antes de arrancar a llorar. Unas lágrimas de alegría y una semana que no olvidará.





