El deportista serbio, que cambió su régimen alimenticio para liderar el tenis mundial, ha desvelado cuál es la alimentación que le ha permitido aguantar al máximo nivel hasta los 39 años
La longevidad de Novak Djokovic en el tenis ha hecho historia. Aunque a sus 39 años ya sufre alguna lesión que le impide jugar de forma asidua en el circuito, sigue compitiendo y llegando a finales (Open de Australia 2026) y semifinales (Wimbledon 2026) de Grand Slam de forma asidua y está entre los cinco mejores tenistas del mundo cuando a su edad nadie lo había logrado hasta ahora.
Cuando en 2024 jugó las cuatro finales de Grand Slam y ganó tres, aparte de vapulear en las semifinales y la final de las ATP Finals a Carlos Alcaraz y a Jannik Sinner, todos se sorprendían de que aguantara a su edad el ritmo de jugadores quince años más jóvenes que él. Eso sin tener en cuenta que una generación ya más avanzada, que lideraban Tsitsipas, Zverev o Medvedev, seguía por debajo de él en el ranking y se veía incapaz de superarlo.
Y, sobre todo, que lograra todo esto sin lesiones propias de la edad que ya tenía. Djokovic, ante eso, siempre ha respondido que parte de su secreto se debe a su alimentación, que cambió cuando estaba empezando su carrera y que le ha permitido aguantar hasta una edad impropia para jugar al tenis al nivel que aún mantiene.
En gran parte se lo debe al doctor Igor Cetojevic, que detectó un problema que Djokovic sufría en el arranque de su carrera y le provocaba retiradas en algunos partidos por ansiedad y problemas respiratorios.
Un partido clave que cambió la alimentación de Djokovic
Una de ellas tuvo lugar en cuartos de final del Open de Australia 2010. Djokovic se enfrentaba al francés Jo Wilfried Tsonga, al que ganaba por 6-7(8), 7-6(5) y 6-1 tras remontar un set en contra. En ese momento, el tenista serbio tuvo que irse al vestuario para tratar de recuperarse de una de esas ‘pájaras’ que le daban. Pudo volver, pero no fue el mismo, y Tsonga le pasó por encima (6-3 y 6-1) en los dos últimos sets.
Igor Cetojevic, que estaba viendo ese partido porque su mujer era muy aficionada al tenis, intuyó a qué se debía el problema de Djokovic. El doctor creía que se debía a su intolerancia al gluten y al final logró contactar con el tenista balcánico gracias a algunos amigos comunes. En julio de ese año, en una concentración de la Copa Davis, se encontraron, le hizo unas pruebas y confirmó sus sospechas.
Dos rebanadas de pan detectan el problema
La prueba, como se ha hablado en varias ocasiones después, fue muy simple. Le puso una rebanada de pan de molde en su brazo y su tripa. Y hubo reacción. Pruebas más exhaustivas detectaron una grave intolerancia del tenista a la leche y al trigo, y otra intolerancia más leve al tomate.
A partir de ahí, Novak Djokovic cambió radicalmente su dieta y el resto ya es historia. De comer pasta o pan, pasó a sólo comer verduras, carne blanca, legumbres y pescado; ganó masa muscular y se hizo más fuerte. Y por las mañanas empezó a apostar casi siempre por una dieta en la que había fruta, miel, muesli sin gluten o frutos secos.

El propio Djokovic desvelaba en una entrevista con el creador de contenido Ben Johnson cómo era la dieta que le había llevado a ganar 24 Grand Slam y a ser el GOAT de todos los tiempos.
No toma café y hace una dieta intermitente
Lo primero que hace al levantarse es tomar una taza de agua tibia con limón y sal. La fruta, que toma en forma de batido, es clave en sus desayunos y en ella incluye los dátiles. «Me encantan los dátiles, podría pasarme el día comiendo dátiles», reconoce, al tiempo que confirma que también apartó el café de sus comidas. «No tomo café. De vez en cuando bebo té verde, que tiene un poco de cafeína», admite, al tiempo que reconoce hacer ayuno intermitente.
«Llevo haciéndolo más de diez años. Y eso que crecí siguiendo una alimentación totalmente opuesta, ya que comía carne tres veces al día», asegura un Djokovic que a veces pasa entre 14 y 16 horas sin comer.

En el almuerzo, cambia la pasta que piden todos los deportistas por carbohidratos vegetales como quinoa, arroz, batata y ensaladas; y, para las cenas, también adquiere los nutrientes livianos que le dan las verduras, ya sea en sopas o ensaladas, aparte de proteínas fáciles de digerir. En resumen, prioriza productos orgánicos y evita comidas pesadas.
Ésta es la dieta de Novak Djokovic en sus comidas principales
Mañana (al levantarse): Agua tibia con limón en ayunas, zumo de apio y un batido verde.
Desayuno: Muesli sin gluten, avena, frutos rojos, miel de manuka, frutos secos, banana…
Almuerzo: Carbohidratos como quinoa, arroz o patata al vapor, acompañados de verduras.
Cenas y Snacks: Ensaladas, sopas de verduras y proteína vegetal como el tofu. A eso añade complementados con frutos secos y dátiles en los momentos que necesita más energía porque está en competición.





