Sólo el histórico triunfo de Goran Ivanisevic en 2001 mejora lo hecho por Arthur Fery en esta edición del torneo londinense
Hace una semana, sólo los más acérrimos seguidores del tenis conocían a Arthur Fery. Su presencia en tercera ronda de Wimbledon podría ser hasta normal, pues no son pocos los jugadores especialistas que aprovechan las peculiaridades de este torneo para pasar unas rondas y sacar puntos y dinero que les pueden venir muy bien todo el año.
Había más interés en Inglaterra porque, a esas alturas, ya era el único tenista británico que seguía en competición. Y también por la peculiaridad de que jugaba gracias a un ‘wild card’, ya que no tenía ránking para poder entrar directo en este Grand Slam.
Ahora, una semana después, es el ídolo de todos los aficionados locales; se ha metido entre los 40 mejores del mundo; ha conseguido desplazar de la pista central partidos de Zverev; y también ha hecho historia al cambiar otra de las normas inmutables de Wimbledon. Su semifinal, pese a que el desenlace de la parte baja del cuadro se celebró el miércoles, será antes del Sinner-Djokovic, que pasaron el martes. Antes, siempre, las semifinales seguían el orden lógico por día de clasificación.
Arthur Fery y cuatro más en el siglo XXI
La hazaña de Arthur Fery ya se ha visto antes en Wimbledon. De hecho, en 2001, Goran Ivanisevic se hizo con el torneo cuando jugaba gracias a un ‘wild card’, ya que entonces ocupaba el puesto 125 del ránking. Pero el croata había sido Top-10 muchos años y era uno de los máximos especialistas en hierba, de ahí que no extrañara tanto.
La magnitud de su logro se puede apreciar cuando se ve el número de tenistas que han llegado a las semifinales de un Grand Slam en este siglo arrancando el torneo fuera del Top-100. Sólo cuatro lo han logrado entre todos los Grand Slam y el último llegó hace sólo tres semanas, cuando el italiano Matteo Arnaldi lo consiguió en Roland Garros.

Antes que él, aparte de Ivanisevic, el bielorruso Vladimir Voltchkov ya logró meterse en la penúltima ronda en el año 2000 tras superar la fase previa y con un ránking, por aquel entonces, de 237 del mundo. El otro caso llegó en el Open de Australia con la clasificación de Aslan Karatsev hace cinco años cuando partía con el mismo ránking que Fery: 114 del mundo.
Sólo Ivanisevic pasó de las semifinales
De todos ellos, sólo Ivanisevic logró pasar esta penúltima ronda. También ocurrió con los tenistas que, en el siglo pasado se vieron en una situación similar (Leconte, Patrick McEnroe…). Todos menos Goran cayeron antes de la final. Hoy tendrá Arthur Fery la oportunidad de ser el segundo, tras el genio croata, en conseguirlo. Para ello debe derrotar al vigente campeón de Roland Garros, un Alex Zverev que también se juega recuperar el segundo puesto en el ránking mundial.
«Empiezo a notar la importancia de ser el último británico en el torneo. Es algo que crece cada partido que gano. Pero todo va muy rápido y no miro el entorno ni las redes», afirmaba, tras ganar a Cobolli, un Arthur Fery que nota el apoyo del público inglés en las gradas. «El público me ayuda muchísimo en la pista central y uso ese apoyo en los momentos clave para presionar al rival», advierte.
Fery tiene claro que Zverev no será Cobolli y que la presión, en semifinales de Wimbledon será mayor. «Zverev es un paso más, pero estoy preparado para el desafío. No tengo nada que perder y saldré a hacer mi juego y a ver hasta donde me da. He mejorado mi defensa y también para hacer frente a los grandes sacadores. Asumo que voy a recibir muchos saques directos, pero creo que resto muy bien y pretendo ejercer presión en eso. En otros partidos antes estuve cerca de perder, pero seguí y obligué a mis rivales a ganar», avisa sobre lo que le espera al número 3 del mundo en su semifinal.





