Iga Swiatek le entregó el diploma que la licenciaba en la Academia de Rafa Nadal y este sábado, Alex Eala daba la gran sorpresa y dejaba fuera a la campeona polaca: «Quiero poder inspirar a otros»
En un Wimbledon que parecía tranquilo y lejos de la salida de Shelton la segunda jornada o de Medvedev el viernes, apenas se habían producido sorpresas llamativas en los primeros días de competición, con apenas unos minutos de diferencia, cayeron las número 2 y 3 del ránking femenino, Rybakina y Swiatek, la segunda era la campeona y se despedía pocas horas después de que lo hubiera hecho la finalista de la edición anterior, la norteamericana Anisimova.
Tres derrotas importantes en un día que han dejado la parte baja del cuadro femenino llena de incógnitas, con la checa Linda Noskova como única Top-10, con la dos veces finalista de Grand Slam, Jasmine Paolini, como alternativa, y con la joven Alexandra Eala como posible sorpresa.
La jugadora filipina se ha convertido en una de las preferidas del público y, de momento, en la gran sorpresa de los octavos de final del torneo londinense. No tanto por el ránking con esta edición de Wimbledon, ya que ocupa el puesto 32º y era una de las últimas cabezas de serie. Sino por cómo ha llegado a octavos de final y, sobre todo, por la contundencia con la que ha derrotado a la vigente campeona: Iga Swiatek (7-6 y 6-2).
Iga Swiatek le dio la alternativa
A sus 21 años tiene uno de los países más poblados de la tierra a sus pies. Aunque ya despuntó desde muy joven, su progresión llegó en la Academia de Rafa Nadal, donde estudió y donde se preparó para poder dar el salto al profesionalismo, algo que llegó con 18 años. Curiosamente, la jugadora que le entregó en 2023 el diploma en su graduación fue Iga Swiatek, madrina de esa generación de la Academia manacorí. Y que ahora ha visto cómo esa joven a la que daba la alternativa, le dejaba fuera de Wimbledon.
Antes de salir de la Academia, en 2022, ya avisaba de lo que llegaba, pues se convirtió en la primera filipina en ganar un Grand Slam júnior (US Open) y alcanzó el segundo puesto en el ese ránking juvenil.
También había dado muestras de su precocidad con resultados esporádicos cuando aún era menor de edad. Fue el pasado año cuando dio el gran salto con su victoria en los Juegos Asiáticos a principios de temporada, con sus semifinales en el WTA 1.000 de Miami (derrotando a Swiatek), la final de Eastbourne o su primer título profesional, el WTA125 en Guadalajara. Y se convertía en un referente para las tenistas jóvenes.
«Sería el honor de mi vida poder allanar el camino para las niñas y poder inspirar a otros. Creo que la inspiración es algo tan hermoso. (…) Trato de ser lo más auténtica posible. Creo en ser genuina y en mis valores. Creo que el mensaje principal aquí es que no quiero que me vean y digan: ‘Quiero ser la próxima Alex Eala’. Quiero que vean y digan: ‘Wow, quiero ser la primera yo. Quiero crear mi propio camino’», reflexionaba emocionaba Alex Eala tras meterse en la segunda semana de Wimbledon.
Un título en Birmingham anticipaba su gran Wimbledon
Hace apenas unas semanas ganó su segundo WTA125 en Birmingham, sobre hierba, y avisaba que llegaba bien para Wimbledon. En la hierba londinense doblegó de forma cómoda a la mexicana Renata Zarazua y tuvo que remontar ante la australiana Maya Joint, verdugo de Serena Williams, antes de enfrentarse a Swiatek y derrotarle.

«Wimbledon siempre ha sido mi torneo favorito, debo decirlo. Siempre me ha encantado la tradición y elegancia que lo rodea. Cuando eres joven, hay ciertas cosas que no entiendes, pero hay cosas que se te quedan grabadas. Una para mí es cómo se comporta la gente, el código de vestimenta completamente blanco, la vegetación y las pistas de hierba. Tengo a Wimbledon muy cerca de mi corazón», indicaba tras vencer a la polaca.
Ya sabe lo que es ganar a Paolini
Ahora aparece en el camino de una de las favoritas que han quedado en esa parte del cuadro, la italiana Jasmine Paolini, que no se fía de la joven que le llega tras esquivar a Swiatek. Sobre todo porque Eala le ha ganado la única vez que se han enfrentado (6-1 y 7-6), en Dubai.
«Paolini es una gran jugadora y una gran luchadora. El triunfo de Dubai no fue un partido fácil para mí. Tampoco lo será aquí. Pero cada partido es una historia diferente. Haré todo lo posible para prepararme para ese partido y enfocar toda mi energía en mejorar y dar lo mejor”, afirma la filipina.





