El tenista madrileño da por cerrado Wimbledon, no está inscrito en ningún torneo de tierra y asegura no saber cuándo volverá, aunque apunta a Washington, el 27 de este mes
España se ha quedado con sólo dos representantes en Wimbledon tras cinco días de competición y, a falta de que Jaume Munar pueda acceder a la cuarta ronda en su duro partido frente a Lehecka, sólo el andaluz Alejandro Davidovich tiene asegurada su presencia en la segunda semana de competición.
Davidovich era uno de los dos cabezas de serie con los que partía la Armada española. El otro, Rafa Jódar, se quedó en tercera ronda tras caer ante Mochizuki y se despidió así de su primer primera incursión en un torneo sobre hierba.
El tenista madrileño, debido a una lesión, no había podido jugar antes de Wimbledon. Pese a ello, superó a Felix Gill y a Pablo Carreño, antes de caer en cuatro sets ante el japonés.
«Esta era mi primera experiencia es este gran torneo. El juego es diferente y no hay muchas semanas para adaptarse. Hay que cambiar rápido el chip de tierra a hierba. No pude jugar ningún torneo, pero no lo veo como excusa para lo que ha pasado ante Mochizuki. He jugado tres partidos y he aprendido mucho. Espero que estos tres partidos de Wimbledon me sirvan para el año que viene si puedo estar aquí», analizaba Rafa Jódar tras confirmarse su derrota en la capital británica.
Rafa Jódar, centrado en aprender
El tenista madrileño no puso excusas, asumió su salida de Wimbledon y, como casi todo lo que le está pasando en los últimos meses, lo asume como un aprendizaje que debe servirle para el futuro. «Sabía que era mi primer torneo en hierba como profesional. Ha sido diferente. La bola va muy rápida. Tienes que estar atento a todos los juegos. Es complicado dar la vuelta a los partidos, sobre todo en rondas avanzadas. Hay que aprender de esto y coger experiencia para otros años. Miraré dentro de unos días dónde he fallado para aprender de los errores. Ahora está muy reciente y no sé exactamente qué fallos he hecho. Analizaré con mi padre y con mi equipo lo que ha pasado para aprender para el futuro», añadía.
El tenista madrileño ya piensa en el ese futuro, que pasa por su regreso a Estados Unidos, donde el pasado año fraguó su crecimiento en el ránking y a una pista rápida que es en la que mejor se desenvuelve. Aunque no deja claros cuáles serán los siguientes pasos.
«Ahora no sé los planes. Tengo que ver con mi padre las siguientes semanas. Volveré a Madrid para la recuperación, entrenar y a partir de ahí ver los torneos que interesa jugar», avisa un Jódar que muy probablemente regrese en el ATP 500 de Washington, los últimos días de julio. Antes de eso, sólo hay dos semanas de torneos de tierra batida en Europa, en los que no está inscrito.
Lo que sí deja claro Jódar es que está bien y que sus problemas con el saque no se han debido a ninguna merma, sino a los méritos de Mochizuki y el tenis que le ha obligado a desplegar con sus continuas subidas a la red. «Lo del servicio es consecuencia de estos últimos partidos. No tengo ningún problema físico. Pude analizar y ver sus partidos en las rondas anteriores de Wimbledon. Sabía como jugaba y qué me iba a plantear. Cada uno tiene su juego. He empezado bien, pero ha subido su nivel luego. He dado lo que he podido, pero no me ha llegado y ahora a seguir trabajando», afirma el español.





