El presidente del Sevilla FC reconoce que le tiene «mucho cariño» a Ramos y su familia, pero que «de momento no es una opción» para el club si volviera a producirse un rocambolesco nuevo ofrecimiento, como ocurrió en enero; justo después de haberse truncado su compra del Sevilla FC
El Sevilla FC, que sigue inmerso en unos intensos días en todo a lo que institucionalmente se refiere. Lo accionarial, básicamente, ha opacado el interés sobre lo deportivo, que poco a poco se abre paso con José Ignacio Navarro como nuevo director deportivo blanquirrojo. De hecho, el técnico ha sido presentado oficialmente este viernes como tal, en una rueda de prensa en la que ha estado acompañado por el presidente José María del Nido, quien ha sido tajante al despejar las dudas sobre un hipotético posible regreso de Sergio Ramos al césped del Ramón Sánchez-Pizjuán, una vez que ya se haya frustrado su compra del club, donde aparecía como inversor junto a Five Eleven Capital. «Los accionistas ya han hecho un comunicado de que estamos en un periodo transitorio y mientras dure eso trabajaremos, y cuando se venda me iré. Sergio Ramos, si se ofrece de nuevo, ya hemos dicho que tenemos siete centrales, así que de momento no es una opción. Ya veremos con qué armas económicas tenemos. De momento ya nos hemos adelantado dos fichajes a coste cero», argumentaba el todavía presidente del Sevilla FC, quien durante su rueda de prensa despejaba balones como podía cuando era cuestionado sobre su cargo en el sillón presidencial.
El overbooking de centrales que vive el Sevilla FC como argumento deportivo
A pesar del «mucho cariño» que el presidente afirma procesar por el camero y su familia, habiendo mencionado a su hermano René y su hermana, cuyo hijo también milita en la cantera del Sevilla FC, la realidad deportiva del club sentencia que Sergio Ramos «de momento no es una opción». Del Nido Carrasco, de hecho, justificó esta decisión aferrándose a las palabras llevadas a cabo instantes antes por el director deportivo José Ignacio Navarro, quien señaló que la plantilla cuenta actualmente con siete centrales. Eso, por tanto, hace inviable bajo los actuales parámetros económicos del Sevilla FC la incorporación de un nuevo efectivo en esa demarcación.
Un hipotético nuevo ofrecimiento que teniendo en cuenta lo ocurrido con el proceso de venta del club en las últimas semanas se antoja complicado, aunque cosas más raras se han visto en el Sevilla FC en las últimas fechas. El propio Del Nido Carrasco reveló que el propio Sergio Ramos le llamó en enero para ofrecerse como jugador mientras, paralelamente, lideraba el proceso de compra de la entidad. En aquel momento, Del Nido Carrasco ya le comunicó que su vuelta no sería «oportuna» mientras se negociaba la compraventa del club, una decisión que, según las palabras del mandamsás sevillista, el tiempo le ha demostrado que fue «acertada».
El lastre de una negociación de compraventa rota
Durante cinco meses, Ramos encabezó junto al holding Five Eleven Capital una oferta para hacerse con el control mayoritario del Sevilla. Sin embargo, el proceso saltó por los aires cuando los compradores propusieron a última hora una valoración de la entidad un 35% inferior a lo pactado inicialmente.
La desconfianza generada por este cambio sorpresivo en las cifras ha provocado que los grandes accionistas den por cerrado cualquier nuevo punto de encuentro con el camero. Mientras Ramos defendía una ampliación de capital de 120 millones de euros (basada en una supuesta recomendación de LaLiga que el organismo acabó desmintiendo), el club se mantiene firme en los 80 millones, cifra que consideran el «máximo útil» para no incurrir en inyecciones de capital estériles bajo la normativa de fair play financiero.

Realidad económica: Entre fichajes a coste cero y el límite salarial
El contexto en el que se produce este rechazo a Sergio Ramos es el de un Sevilla inmerso en una reestructuración operativa profunda. El club ha tenido que adelgazar drásticamente su coste de plantilla, pasando de los 200 millones de hace cuatro temporadas a un objetivo de 80 millones para la 26/27.
En este escenario de «economía de guerra», el club prioriza operaciones como los fichajes ya cerrados de Jon Guridi y Juan Iglesias a coste cero, mientras admite serias dificultades para inscribir futbolistas debido al exceso de contratos con salarios «de Champions» que no expiran hasta 2027.
Por ahora, el Sevilla prefiere mirar hacia el futuro con sus siete nuevas ofertas de compra sobre la mesa y un plan de sostenibilidad que busca el equilibrio financiero (break even) en 2027, dejando a la leyenda de Camas fuera tanto del palco como del vestuario de Nervión.





