El escudo de Goldman Sachs que marca la venta del Sevilla

El escudo de Goldman Sachs que marca la venta del Sevilla

Con una deuda neta de 25 millones de euros a 30 de junio, el Sevilla FC proyecta una deuda bruta de 179 millones que se corresponde, principalmente, al préstamos concedido por Goldman Sachs, el cual da forma a una compleja estructura financiera que sostiene al club con sus luces y sus sombras

La encrucijada histórica en la que se encuentra el Sevilla FC en nuestros días hace que el trabajo que juegan los grandes accionistas y sus asesores en los despachos sea tanto o más importante que la desempeñada en los últimos meses sobre el césped del Ramón Sánchez-Pizjuán. El colapso de las negociaciones de compraventa del club con el grupo liderado por Sergio Ramos no ha hecho más que dilatar peligrosamente los tiempos de la entidad, copando la atención del sevillismo en la compleja arquitectura financiera que sostiene a la entidad.

En el corazón de esta estructura financiera aparece un nombre propio: Goldman Sachs, cuya participación a través de un préstamo participativo se ha convertido en el verdadero salvavidas legal y patrimonial del club, tal y como trataremos de explicar a continuación en Futeros.

El papel de Goldman Sachs: ¿Qué hay detrás de los 179 millones de deuda bruta?

Para entender la situación actual que vive el Sevilla FC es necesario desgranar la deuda financiera bruta del Sevilla FC, que se proyecta en 179 millones de euros para el cierre del presente ejercicio a 30 de junio de 2026, sin incluir los compromisos de LaLiga Impulso/CVC. Esta cifra no se trata de un bloque sólido, sino que se divide en dos tramos estratégicos con funciones y acreedores muy distintos:

  1. Deuda Senior (108 millones): Suscrita en marzo de 2024, esta financiación a diez años cuenta con un tipo de interés cercano al 6%. Curiosamente, Goldman Sachs no actúa aquí como prestamista, sino que el capital proviene de fondos de pensiones y aseguradoras norteamericanas de primer nivel.
  2. Préstamo Participativo Subordinado (70 millones): Esta es la pieza donde Goldman Sachs sí figura como acreedor directo. Se trata de una ampliación ejecutada en octubre de 2025 con un vencimiento a una década y un coste anual inferior al 10%, sujeto a una retribución variable según el desempeño operativo del club.

Esta estructura fue diseñada específicamente para dotar al club de estabilidad sin tener que recurrir a las polémicas ‘palancas’ o a la venta desesperada de activos estratégicos, véase sus jugadores, estadio o terrenos de la ciudad deportiva.

¿Por qué el préstamo de 70 millones es el ‘salvavidas’ legal del Sevilla?

La naturaleza de la deuda con Goldman Sachs es, quizás, el detalle más ignorado y a la vez más relevante dentro del actual Sevilla FC. Al ser un préstamo participativo subordinado, la legislación mercantil española y la normativa de la UEFA y LaLiga permiten que este capital compute como patrimonio neto (equity). Para los que somos neófitos en estas cuestiones, podríamos decir ‘grosso modo’ que se trata de una fórmula legal de jugar con el endeudamiento a tu favor.

Este matiz contable es, por tanto, el que aleja al Sevilla FC de la causa legal de disolución societaria que tan temida ha sido por el sevillismo a lo largo de estos últimos cursos. Gracias a este cómputo, el patrimonio neto computable del club se proyecta por encima de los 100 millones de euros a 30 de junio de 2026. Sin este instrumento, las pérdidas acumuladas en los últimos ejercicios —que alcanzaron los -82 millones en la 23/24 y se estiman en -25 millones para la 25/26— habrían dejado a la entidad en una situación jurídica de extrema vulnerabilidad. Lógicamente, este préstamo hay que empezar a devolverlo ahora, tras unos años de carencia.

El mito interesado de la capitalización del préstamo: Goldman Sachs no se quedará con el Sevilla FC

Una de las informaciones que más ha circulado por Nervión es la posibilidad de que el banco de inversión se convierta en dueño del club mediante la conversión de deuda en acciones. Sin embargo, Futeros ha podido confirmar que el préstamo con Goldman Sachs no es capitalizable, a pesar de que algún accionista que ahora está en la venta deslizara esto en su momento de manera interesada.

Es, puramente, una operación de financiación que garantiza la solvencia sin diluir a los accionistas de los todavía actuales accionistas ni entregar las llaves del estadio a un acreedor externo, algo que sí se producirá ahora con la esperada venta. El comprador, lógicamente, también heredará este préstamo.

La ampliación de capital de 80 millones: El peaje obligatorio para la venta del Sevilla FC

A pesar del colchón financiero que ha supuesto Goldman Sachs para el Sevilla FC, el club de Nervión necesita una inyección inmediata para recuperar su competitividad deportiva. Los actuales máximos accionistas han fijado una ampliación de capital de 80 millones de euros como condición ‘sine qua non’ para cualquier comprador.

¿Por qué 80 millones y no más? La respuesta está en el Control Económico de LaLiga. Según informes internos, cualquier cifra que supere los 80 millones se consideraría estéril o ineficaz para el primer equipo, ya que la normativa limita la cantidad de capital inyectado que puede transformarse directamente en límite salarial para fichajes. De ahí que se discutieran, en parte, los 120 millones de euros que proponía Sergio Ramos, pues no se materializarían en más dinero inmediato para fichajes. Los actuales gestores, por tanto, defienden que los 80 millones son el máximo útil para que el nuevo dueño pueda reconstruir la plantilla sin que el dinero se quede atrapado en la tesorería sin impacto en el césped. ¿Y por qué 80, si más de 60 sería ineficaz según su propio planteamiento? Y es que esa cuantía e más, permitiría al club cancelar totalmente la deuda subordinada con Goldman Sachs.

El Sevilla FC, en la encrucijada de encontrar un nuevo comprador esta misma semana

Con la puerta cerrada para Sergio Ramos debido a la desconfianza generada tras el inesperado cambio de cifras a última hora, los grandes accionistas del Sevilla FC estudian ahora las otras siete propuestas que tienen sobre la mesa, tratando de avanzar en cuatro o cinco de ellas. El objetivo es alcanzar un acuerdo inminente para que el proceso de transmisión no se demore más de un mes y medio. Esta misma semana, de hecho, esperaban tener novedades relevantes al respecto.

El plan financiero apunta a alcanzar el ‘break even’ (equilibrio entre gastos e ingresos) en la temporada 26/27. Para entonces, el coste de la plantilla, que ha bajado de los 200 millones a los 80 millones actuales, debería ser sostenible con los ingresos ordinarios del club. Sin embargo, el tiempo se agota y la paciencia del sevillismo también, como demuestran las recientes manifestaciones.

La Asociación de Pequeños Accionistas ha sido durísima, calificando de «buitres» a las grandes familias y acusándolas de unirse solo por beneficio económico mientras el club «se desangra». Con concentraciones diarias frente al mosaico de Preferencia y una gran manifestación convocada para el 18 de junio, la afición exige que el préstamo de Goldman Sachs y la futura venta no sean solo parches financieros, sino el inicio de una regeneración real para una entidad que lleva varias temporadas eludiendo el descenso por la mínima mientras añora cómo no hace tanto vivía asentado en la elite europea.

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