El tenista madrileño pasa de ronda tras cinco sets y cuatro horas y media, y después de que su rival levantara cuatro bolas de partido
Martín Landaluce no olvidará fácilmente su debut en Roland Garros. Aunque lo hubiera recordado más si lo pierde en las circunstancias que pudo hacerlo. Su duelo ante el boliviano Juan Carlos Prado Angelo lo tuvo ‘ganado’ hasta tres veces, pero necesitó de cinco sets, de cuatro horas y media de encuentro y de cinco bolas de partido para poder apuntárselo.
Tras ganar el primer set, llegó a mandar 4-3 y saque en el segundo antes de que su rival le diera la vuelta. Con dos sets a uno a favor, llegó a tener 4-1 y dos ‘breaks’ arriba en el cuarto, antes de que errores propios y la frialdad de Prado permitieran al suramericano remontar hasta forzar el ‘tie brek’ y ganarlo. Y, en la quinta manga, el tenista madrileño llegó a estar 5-1 con dos ‘breaks’ a favor y el suramericano se los recuperó los dos. Aunque, con todo a favor, falló en el juego final, en el que acabaría perdiendo su propio servicio antes de salvar las dos últimas bolas de ‘match’. Una locura. El resultado: 6-3, 4-6, 6-2, 6-7(3) y 6-4.
De igual forma que parecía tener el partido ganado, Landaluce también tuvo que levantarse de situaciones en las que podría haber acabado cediendo ante un rival valiente cuando iba por detrás en el marcador y más conservador cuando todo estaba igualado. El inicio del tercer set, tras haber perdido el segundo, fue crítico para el madrileño. Como también lo fue en los primeros juegos del quinto. En ambas ocasiones, Prado Angelo tuvo bolas de ‘break’ para haberse puesto en ventaja, algo que habría minado la moral de su rival. El español salvó esas situaciones y se creció a continuación. Aunque luego se viera de nuevo contra las cuerdas cuando parecía todo hecho…
El último set, además, lo hizo con dolores en la muñeca, en la que fue atendido antes de empezar la quinta manga y en el primer descanso. Y se le puso un vendaje compresor para que jugara sin problemas. No pareció afectarle ese dolor, porque Landaluce siguió a su ritmo. Habrá que ver cuando esté en frío…
Martín Landaluce tenía claro el plan…
El partido tenía un guion claro que se desarrolló de principio a fin. En él, Landaluce es el que debía llevar la iniciativa ante un rival que era un frontón desde el fondo y al que, al menos de inicio, sabía jugarle el español.
El madrileño tenía claro el plan. Solventaba bien su saque y aprovechaba que los de su rival no eran definitivos para presionar al resto. en los intercambios, el objetivo era buscar el revés de Prado, que era menos contundente que con su derecha. Así se desarrolló el encuentro hasta ese 6-3 y 4-3 del segundo set.
La paciencia de Landaluce al fin tuvo sus frutos y rompió en el final de la primera manga para hacerse con el primer set; y en el séptimo juego de la segunda para, supuestamente, hacerse con la segunda.
Primera pájara del tenista madrileño
Ahí llegó la primera pájara. Varios errores consecutivos del español dieron vida a su rival, que supo aprovecharla. Igualó el set y tiró de inercia para ganar cuatro juegos seguidos, llevarse el set y ponerse en ventaja en el tercero.
El primer momento crítico para Landaluce llegó ahí. Cabizbajo, nervioso, con el brazo encogido, salvó dos bolas de ‘break’ en el cuarto juego para, a continuación, coger confianza y romper el saque de su rival. Hacer eso y llevarse el set por la vía rápida fue coser y cantar.
Juan Carlos Prado resurge cuando parecía ‘muerto’
Todo estaba de cara. Landaluce dominaba y ganaba un juego tras otro hasta ponerse 3-0 en el cuarto set con dos ‘breaks’ a favor. Aunque Prado recortó, el español volvió a sacar ventaja. Con 4-1 y todo perdido, el tenista de Santa Cruz se fue al ataque y empezó a meter bolas y a minar la moral de un rival que veía cómo le remontaban sin saber cómo evitarlo. Así se llegó al ‘tie break’ que, con la inercia existente, apuntaba para Prado Angelo. Como así fue.

Como en el inicio de la tercera manga, en el de la quinta se vio a un Landaluce inseguro. La diferencia es que su rival también hacía concesiones. Así, ambos desperdiciaron sendas bolas de ‘break’ en los primeros juegos hasta que el español sí supo aprovecharla en el cuarto. En este vaivén mental, el español se vino arriba y volvió a romper en el sexto para ponerse con un 5-1 que, esta vez sí, parecía definitivo. Pero no lo era…
Una locura de final acorde al partido de Landaluce
Sólo necesitaba un juego más Martín Landaluce. Y tuvo opción de ganarlo, pero con saque del rival, porque con el suyo sufría un montón. Tuvo dos bolas de partido con 5-3, que Prado salvó con dos grandes saques. Y, con 5-4 y el boliviano sacando, el español se puso 0-40. Tres bolas más. Erró las dos primeras, pero al fin, la última salió cara.
Su rival en segunda ronda será el checo Vit Kopriva, que ha dado la sorpresa ante el local Corentin Moutet y lo ha dejado fuera tras, también, cinco sets.





