El tenista madrileño supera al estadounidense Aleksandar Kovacevic por 6-1, 6-0 y 6-4 en una hora y 34 minutos de juego
Rafa Jódar confirmó en su primer partido en Roland Garros que la expectación que causaba no era exagerada. Sólo dejó cinco juegos a su rival y cuatro de ellos llegaron cuando ya estaba en ventaja en el tercer set y sólo tenía que mantener su saque para cerrar el encuentro.
El 6-1, 6-0 y 6-4 en hora y media de juego confirman su superioridad sobre un Aleksandar Kovacevic que defraudó. Se esperaba bastante más resistencia de un rival que venía de hacer semifinales en un ATP 500 y que fue dominado en todo momento y no mostró nada con lo que poder hacer daño al madrileño.
Jódar restó muy bien, supo dominar los puntos pese a restar muy atrás y eso le dio una ventaja que no desaprovechó. Kovacevic lo intentó todo, pero en los intercambios era claramente superior y, cuando no sacaba con primeros, también. Jódar restaba muy delante los segundos saques de su rival y eso obligaba al americano a arriesgar y a cometer dobles faltas. Y, a todo eso, se añadían los numerosos errores no forzados del estadounidense, especialmente con su revés, que facilitaron la victoria del tenista español.
Esa irregularidad del estadounidense le llevó a cometer 31 errores no forzados. También hizo algunos el madrileño, pero más por su agresividad, especialmente en el resto, que hizo que sumara 27 golpes ganadores que marcaron la diferencia.
Jódar adquiere confianza y acaba con la de su rival
Los dos primeros juegos fueron claves en el devenir del encuentro. Kovacevic empezó restando muy suelto, tratando de poner en práctica lo que habrá ideado y llevando al primer momento de presión (30-30) a su rival. Jódar, muy firme con su saque todo el partido, logró solventar la situación sin problema. Y, a continuación, con saque de su rival, aprovechó la primera bola de ‘break’ para tomar ventaja e irse al primer descanso con un 3-0 después de ganar su juego en blanco.

Aunque Kovacevic respondió con otro juego en blanco que auguraba más lucha, ahí se acabó su resistencia. Cuando volvió a ganar otro juego perdía por 6-1, 6-0 y 2-0 y tenía el partido casi imposible. Sobre todo porque Jódar no estaba teniendo fisuras y porque cualquier intento de reacción de su rival acababa en error y desencanto.
Kovacevic tuvo su oportunidad, pero Jódar no le dio opción
El tenista de Nueva York, no obstante, insistió en la tercera manga, en la que ya pareció soltar la presión y jugar más suelto, y tuvo una bola de ‘break’ en el octavo juego que le habría permitido meterse en el set con un 4-4. Jódar, con la solvencia que mostró todo el partido, la resolvió con un gran saque y una volea definitiva.
No le dio ninguna opción más a su rival, que se despide en primera ronda y sin haber dejado muestras de su paso por París. Rafa Jódar, por su parte, ya ha hecho historia con su estreno a lo grande en Roland Garros y ahora tendrá que consolidar este primer paso ante el australiano James Duckworth, que se aseguró su pase el domingo ante la retirada del canadiense Gabriel Diallo.
La historia ya tiene señalado este debut de Jódar. La última vez que un tenista lo hizo con esta contundencia fue un tal Novak Djokovic, que sólo cedió cinco juegos, en 2005, ante el también estadounidense Robby Ginepri.





