Kylian Mbappé, reincidente habitual en enfrentamientos con sus entrenadores

Kylian Mbappé, reincidente habitual en enfrentamientos con sus entrenadores

El cruce de declaraciones del francés con Arbeloa solo sería un nuevo capítulo en su larga lista de encontronazos con sus ‘jefes’; Tuchel, Pochettino, Galtier y Luis Enrique ya se las vieron antes con él

La última comparecencia pública de Kylian Mbappé ha vuelto a desatar la polémica en el Real Madrid. El delantero francés sorprendió al quererse exponer ante los medios -él mismo pidió salir en zona mixta-, para mostrar abiertamente su malestar con Álvaro Arbeloa tras quedarse en el banquillo en el partido frente al Oviedo. Según explicó el propio jugador, antes del encuentro, el técnico salmantino le dijo claramente que era «el cuarto delantero» del equipo por detrás de Vinícius, Mastantuono y Gonzalo.

Las palabras de Mbappé no tardaron en tener respuesta. Prácticamente al mismo tiempo, Arbeloa, en rueda de prensa, negó de forma tajante esa versión. «Ni tengo cuatro delanteros ni le he dicho eso. Mientras esté aquí, decido yo quién juega, me da igual el nombre», aseguró el técnico, visiblemente sobrepasado por las incendiarias declaraciones del francés en el pasillo contiguo. Este nuevo cruce de declaraciones viene a confirmar la tensión que existe dentro del club vuelve a colocar al delantero francés en el centro de la polémica.

Y es que no se trata de un episodio aislado. A lo largo de su carrera, Mbappé ha tenido roces con varios de los entrenadores que han marcado su trayectoria. Desde Leonardo Jardim hasta Didier Deschamps, pasando por nombres como Unai Emery, Thomas Tuchel, Mauricio Pochettino, Christophe Galtier y Luis Enrique. Con todos ellos, las diferencias han llegado a trascender públicamente.

Tuchel, en su diana por un cambio

Uno de los capítulos más recordados tuvo lugar en 2020, cuando Mbappé coincidía con Tuchel en el París Saint-Germain. Durante un partido de Ligue 1 frente al Montpellier, el técnico decidió sustituirle con el marcador ya resuelto. La reacción del francés fue airada con gestos de enfado, incomodidad evidente y un tenso intercambio en la banda cuando el entrenador intentó explicarle la decisión. No fue un caso puntual. En encuentros anteriores se habían repetido escenas similares, siempre con el delantero mostrando su disgusto al ser sustituido.

Tuchel, en su momento, trató de rebajar la situación, aunque dejó clara su postura de que era él quien tomaba las decisiones. Un mensaje muy similar al que ahora lanza Arbeloa.

Crítica directa a Pochettino

Con Mauricio Pochettino también hubo fricciones, aunque se dieron más en el plano discursivo. Tras una temporada en la que el PSG no cumplió con las expectativas europeas, Mbappé dejó una reflexión que levantó ampollas en París.

El francés comentó que el equipo había perdido parte de su carácter intimidante y que ya no era tan temido como antes, un análisis que muchos interpretaron como una crítica directa al trabajo de su jefe.

«La temporada pasada no éramos tan temibles, éramos mucho menos intocables. Queremos volver a ser intimidantes en Francia, algo que no hemos hecho en los últimos dos años», sentenció en unas declaraciones a BFMTV. Pocos días después se oficializó la destitución del técnico argentino.

El mensaje en redes sociales a Galtier

La etapa con Christophe Galtier dejó uno de los momentos más virales del jugador. Después de un empate sin goles ante el Reims, Mbappé publicó en redes sociales un mensaje enigmático acompañado del término «pivot gang». Aquella expresión fue interpretada como una crítica al rol que le pedía su entrenador, más enfocado en jugar de espaldas, como un pívot de baloncesto.

Posteriormente, el propio futbolista reconoció que se sentía más cómodo con la selección francesa, donde tenía mayor libertad de movimientos.

Luis Enrique, su penúltimo ‘enemigo’, le puso las pilas

Con Luis Enrique, los problemas volvieron a girar en torno a los cambios. En varios partidos, especialmente en el tramo final de su etapa en París, Mbappé mostró su descontento al ser sustituido.

En uno de ellos, ante el Marsella, ni siquiera saludó al técnico y se marchó directamente al vestuario. La respuesta de Luis Enrique fue clara al recordarle, en privado y públicamente, que era él quien tomaba las decisiones y que lo seguiría haciendo sin importar el enfado.

En un documental emitido en Movistar se desvelaron algunas de las charlas privadas entre Luis Enrique y el propio Mbappé, unos diálogos en los que el entrenador le ponía las pilas recordándole la necesidad de que trabajase en defensa y no solo como estrella del equipo en ataque.

En este mismo documental, ‘Lucho’ desvelaba en una entrevista que la salida de Mbappé del PSG estaría lejos de ser un drama para él a nivel deportivo ya que era un jugador un tanto anárquico en su sistema ya que exigía una determinada forma de jugar. «El año que viene lo voy a controlar absolutamente todo, sin excepción», presumía el míster a modo de triunfo.

Ahora, con Arbeloa, la historia vuelve a repetirse. Este nuevo desencuentro reabre el debate sobre la relación de Mbappé con la autoridad de sus entrenadores. Su talento es indiscutible, pero estos episodios reflejan una constante en su carrera que demuestra que, cuando las decisiones no le favorecen, el conflicto no tarda en aparecer.

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