El italiano bate un récord de Djokovic, con 32 victorias consecutivas en Masters 1.000, y ya está en semifinales del Roma Open
No es buena idea ‘calentar’ al mejor jugador y número uno del mundo cuando no le ganas desde hace dos años y te ha ganado cinco de los seis últimos partidos en los que os habéis enfrentado. Tal vez no fuera esa la intención de Andrey Rublev, pero se ha encontrado con un soberbio repaso en los cuartos de final del Roma Open 2026, Master 1.000 que se está celebrando estos días en el Foro Itálico de la Ciudad Eterna.
Rublev había dejado caer en la previa que la derrota de Sinner -que no ha perdido aún este año en un Master 1.000- estaba cercana. «¿Cuántas victorias seguidas? ¿25? ¿Más de 25? Ganó 5 Masters seguidos… Lo bueno es que cada vez está más cerca de perder. Cuanto más gana, más cerca está», indicaba Rublev en la previa de su partido de este viernes.
En él, Jannik Sinner se ha convertido en el tercer semifinalista del Roma Open 2026 después de ganar al ruso por 6-2 y 6-4 en un duelo en el que Andrey Rublev no ha estado mal, pero ha podido comprobar una vez más que, a día de hoy, su rival está muy por encima.
Por si fuera poco, lejos de perder, con su victoria, Sinner suma 32 triunfos consecutivos en Masters 1.000 -no cae desde Shanghai-, con lo que supera el récord que hasta ahora poseía Novak Djokovic desde 2011, al que ya ha arrebatado alguna de sus marcas, que parecían casi insuperables.
Sinner responde a Rublev con una paliza
El tenista de San Candido dejó claro desde el primer juego que no iba a hacer concesiones. Como suele hacer con sus rivales, Sinner apretó y logró el ‘break’ a la primera opción que tuvo, resolviendo la primera manga con la misma claridad con la que lo viene haciendo todo el torneo romano. Una segunda rotura en el séptimo juego bastó para poner el 6-2.

En el segundo set, el número uno del mundo repitió la historia, ‘break’ en el primer juego y la tranquilidad de jugar con ventaja durante lo que le quedaba de partido. Hubo una segunda rotura para el italiano en el quinto juego y Rublev se permitió quitarle un juego con su saque a Sinner, pero no le dio para más, sólo para maquillar el marcador, que se cerró con un 6-2 y 6-4.
Sinner ya piensa en Landaluce o Medvedev
«No juego por récords. Juego solo por mi propia historia», avisaba un Sinner que ya está pensando en el rival de semifinales, que saldrá del Landaluce-Medvedev de esta tarde. «Al mismo tiempo, significa mucho para mí -la victoria-, pero mañana es otro oponente. Vamos a jugar en condiciones diferentes. Será un partido nocturno. Veremos…», avisaba a pie de pista.
El italiano va paso a paso y su objetivo es no cargarse más después de tres semanas jugando sin descanso. «Ahora la máxima prioridad para mí es intentar recuperarme físicamente lo máximo posible. Veremos cómo va. Emocionalmente, jugar aquí en casa requiere mucho. Intentaré dar lo mejor de mí. Y veremos cómo va», añadía un Jannik Sinner que calificó de «muy duras» las condiciones de viento en las que se jugó el encuentro.





