La prolongada baja de la estrella de los Timberwolves allana el camino de los Spurs hacia la final del Oeste y permite soñar a los Nuggets de Nikola Jokic con una épica remontada
Es tan habitual como doloroso. Lejos de poder celebrar el 3-1 en la eliminatoria contra los Denver Nuggets, en Minnesota viven ahora con el corazón en un puño tras conocer el alcance de la lesión de Anthony Edwards, quien directamente podría no volver a jugar hasta la próxima temporada. Sí, es una historia mil veces contada, la de la estrella que cae gravemente lesionada en los playoffs de la NBA.
Las pruebas realizadas al escolta han desvelado que sufre una contusión ósea que requerirá de semanas para sanar. No suena tan mal, pero es que la postemporada son eso: semanas. Para los Timberwolves es un desastre, pero el terremoto causado tiene igualmente beneficiados. En primer lugar, los Nuggets de Nikoka Jokic; y ya más a medio plazo, los San Antonio Spurs de Victor Wembanyama.
Sin la presencia del campeón olímpico en París 2024, y pese a que necesitan tres victorias consecutivas, los de Colorado ven abierta una rendija por la que firmar una épica remontada, algo que también llega alimentado por el hecho de tener dos de sus tres próximos partidos en casa. Hasta el momento ha sido una sorpresa que Denver se esté viendo tan ampliamente superado por los Wolves, pero una circunstancia de este calado puede hacer que todo cambie.
Los Spurs, a la espera
Estando 3-1 arriba contra Portland Trail Blazers, en San Antonio empiezan a prepararse de cara a la próxima eliminatoria. Ya saben que si es con Minnesota es probable que no esté Anthony Edwards, y obviamente eso es mucha ventaja para un equipo que ya tiene en sus filas a un coloso como Victor Wembanyama.
En realidad, llegue el equipo que llegue, a los Spurs les favorece que la serie entre Nuggets y Timberwolves se alargue lo máximo posible, ya que les hará encarar unas hipotéticas semifinales del Oeste bastante más cansados.
Edwards evita la tragedia, pero no DiVincenzo
Minnesota ha demostrado una vez más que cuando llegan los playoffs son un equipo temible, pero tal percepción ha saltado por los aires no solo por la dolencia de Edwards, quien al menos ha esquivado una rotura de ligamentos, sino porque se han quedado además sin un Donte DiVincenzo que se ha roto el tendón de Aquiles.
Lo cierto es que es complicado tener peor suerte. Minnesota seguirá luchando y tiene argumentos como Julius Randle o el inesperado Ayo Dosunmu para mantenerse en la pelea, pero es más probable que su eliminación llegue más pronto que tarde.




