El técnico del Athletic pone el foco en cuestiones más mundanas y se centra en atar la permanencia cuanto antes, a poder ser en el Metropolitano ante un Atlético que llega exigido y con un calendario terrible
Ernesto Valverde lo tiene claro. El Athletic visita el Metropolitano con la mirada puesta en sumar para cerrar cuanto antes la permanencia. En un contexto donde el entorno empieza a mirar más hacia Europa, el técnico extremeño pone los pies en la tierra y baja las aspiraciones poniendo el acento en lo más urgente e inmediato que no es otra cosa que asegurar la salvación. Ya habrá tiempo de pensar en cualquier objetivo de mayor envergadura.
Objetivo: amarrar la salvación
El ‘txingurri’ fue contundente en la previa. «Ni la salvación está asegurada y Europa lo tenemos también cerca. Mientras tengas algo de fuego no tienes que pensar en otra cosa que en apagarlo. Nuestro objetivo, viniendo de dónde venimos, es asegurar la salvación, lo primero es lo primero». Una declaración de intenciones que marca el discurso del vestuario y que refleja el momento real del equipo. Y es que ese incendio, aunque cada vez más controlado, aún no está del todo extinguido.
Y eso que el Athletic llega al Metropolitano en una situación relativamente cómoda tras su última victoria, pero Valverde no quiere desviaciones. Sabe que el margen aún no es definitivo y que cualquier despiste puede complicar el tramo final de temporada. De ahí que su mensaje solo pase por competir, sumar y no mirar más allá.
Escandalizado con el calendario del Atlético
Enfrente estará un Atlético de Madrid con la cabeza puesta en la semifinal de la Champions ante el Arsenal, pero Valverde no espera concesiones. Todo lo contrario. «Est�� claro que el partido que tienen es muy importante. Nos vamos a enfrentar a un equipo que puede ser campeón de Europa. Juegan en su casa con responsabilidad, seguramente veamos un rival de alto nivel», explicó.
El técnico bilbaíno no cree que el contexto europeo vaya a relajar a los de Simeone. De hecho, entiende que la mejor forma de preparar ese duelo es ganando en Liga. «No sé si harán más o menos cambios, pero mi pensamiento también sería preparar el partido del miércoles con una victoria», apuntó. Una lectura que ya anticipa un Atlético competitivo, más allá de posibles rotaciones.
Además, Valverde quiso poner en valor la temporada del conjunto colchonero, marcada por un calendario tremendamente exigente en este tramo final de curso. «Está teniendo un calendario terrible. Juega unos cuartos de Champions, una final de Copa, partidos de Liga y ahora una semifinal. No se pueden jugar más partidos, es una barbaridad», reflexionó.
No ha ganado nunca con el Athletic en el Metropolitano
El entrenador del Athletic también aprovechó para hacer autocrítica, especialmente en lo que respecta al rendimiento lejos de San Mamés. «Es una prioridad para nosotros. Fuera de casa no estamos jugando bien. Hemos sido bastante fiables durante bastante tiempo, pero en el último mes y medio no lo hemos conseguido. Cuando no ganas siempre te falta algo», analizó.
El objetivo, por tanto, pasa por recuperar esa solidez como visitante. El Metropolitano no parece el escenario más sencillo para hacerlo, pero Valverde no renuncia al reto. Eso sí, reconoce la dificultad del desafío. «Con el Athletic no he ganado en Liga allí, también te digo que ganamos uno de los más importantes, la semifinal de Copa. Claro que me gustaría ir, pero en los últimos años han dado un salto competitivo y nos ha costado, ellos se hacen grandes allí».
Recupera efectivos atrás
En cuanto al estado de la plantilla, el técnico espera recuperar efectivos importantes en defensa. Jugadores como Yuri Berchiche, Aymeric Laporte y Yeray Álvarez podrán estar disponibles tras superar sus problemas físicos, lo que permitiría al equipo ganar consistencia en una línea que será exigida al máximo.
Con todo, el plan del Athletic pasa por competir sin complejos, pero sin perder de vista la realidad. El equipo quiere sumar en el Metropolitano, sí, pero con un objetivo prioritario por encima de cualquier otro que pasa por certificar la permanencia cuanto antes. Después, si los resultados acompañan, ya habrá tiempo de mirar hacia Europa.




