Gueye reivindica su apuesta por el Villarreal: «Marcelino me cambió el rumbo»

Gueye reivindica su apuesta por el Villarreal: «Marcelino me cambió el rumbo»

El centrocampista senegalés deja en el aire su futuro en el club amarillo pese a que todavía le quedan dos años de contrato: «Ya veremos», contestó con ruborosa sonrisa con respecto a su participación en la próxima Champions con el conjunto castellonense

El crecimiento de Pape Gueye en el Villarreal no es fruto de la casualidad. El centrocampista senegalés ha concedido una entrevista al diario L’Équipe en la que ha puesto en valor su decisión de apostar por el conjunto amarillo en 2024, una decisión que cambió su carrera gracias, en gran parte, a la influencia que ha tenido Marcelino García Toral en su evolución. Un cambio de paradigma que, según sus propias palabras, le ha permitido dar un paso adelante gigante en su carrera.

Desde fuera, su llegada al Villarreal pudo interpretarse como un paso atrás en su carrera respecto a su etapa en el Olympique de Marsella. Sin embargo, Gueye tiene claro que la realidad ha sido muy distinta. «Puede que algunos pensaran que estaba retrocediendo, pero en cuanto a estatus, me he fortalecido porque ahora estoy en el centro de atención», afirma el ex del Sevilla.

Ese cambio de rol ha sido clave. En un entorno donde ha pasado de compartir protagonismo con múltiples estrellas a convertirse en una pieza central, el internacional senegalés ha encontrado el escenario ideal para crecer. «En Marsella había muchas estrellas. En el Villarreal, era la primera vez que iba a estar en el centro de atención», asume.

De este modo, ahora se siente importante y vive con felicidad el hecho de que muchos compañeros le recuerden el gol que marcó en la final de la Copa de África. «Cuando jugamos contra el Real Madrid, antes del partido, Mbappé vino a verme y me dijo que no volviera a hacer lo mismo. Eso demuestra que todos vieron el partido. Cuando recibo el balón desde lejos, los rivales saben lo que puede pasar. Eso demuestra que estoy trabajando duro».

Gueye valora la familiaridad del Villarreal

Lejos de sentirse presionado, Gueye ha abrazado ese compromiso como parte natural de su progresión. No se trata tanto de buscar foco mediático como de asumir un papel más determinante dentro del equipo. «No tanto, sino más bien asumir más responsabilidades». Esa mentalidad conecta directamente con su trayectoria pasada ya que recuerda que, ya desde joven, tuvo que ejercer de líder en los equipos en los que jugó, algo que ha marcado su carácter competitivo actual. «Fui capitán del Le Havre con 18 años. Creo que eso siempre me ha impulsado a esforzarme más, a liderar con el ejemplo y a no esconderme detrás de nadie».

El contexto del Villarreal ha favorecido precisamente ese crecimiento. Gueye destaca especialmente la estructura de la entidad y el ambiente interno, muy alejado de otros vestuarios más mediáticos. «Es un club que rivaliza con los mejores. Todo está muy bien organizado y además es un club muy familiar».

Marcelino, clave en su progresión

En este ecosistema, la figura de Marcelino ha sido determinante para él a la hora de elegir seguir en el Villarreal. El técnico asturiano no solo apostó por él, sino que ya había dejado clara su confianza mucho antes de reencontrarse en La Cerámica. «Venía de Sevilla (estuvo de enero a junio de 2023 en el Sevilla FC), así que hablaba un poco de español cuando Marcelino y su cuerpo técnico llegaron a Marsella. Conecté con ellos enseguida, es cierto. Estaba suspendido en ese momento, nunca jugué un partido oficial con Marcelino en el Olympique, pero en los entrenamientos siempre lo di todo. Recuerdo que cuando me fui, me dijo: ‘En cuanto fiche por un nuevo club, te llamaré seguro’. Marcelino me cambió el rumbo. La historia tuvo continuación unos meses después; el Villarreal me ofreció un proyecto claro para evolucionar como jugador en su equipo».

La relación con el entrenador ha sido muy cordial y fluida desde el principio. Ese vínculo, unido a la confianza mutua, ha sido fundamental para que el futbolista dé un salto en su rendimiento. En el Villarreal ha encontrado continuidad, protagonismo y un contexto que potencia sus virtudes. Además, el entorno familiar del club ha reforzado esa sensación de estabilidad. Gueye subraya detalles que marcan diferencias en el día a día. «Marcelino tiene a su mejor amigo como asistente y su hijo también forma parte del cuerpo técnico… Me encanta este ambiente».

No asegura su continuidad

Todo ello ha permitido que el centrocampista se sienta importante dentro del proyecto y que su rendimiento crezca en consecuencia. Su evolución no solo se percibe en sensaciones sino también en cifras y en impacto sobre el juego del equipo. Con el Villarreal está peleando por objetivos ambiciosos, incluido el acceso a la Liga de Campeones, pero su futuro parece estar cada día más lejos de La Cerámica. Su rendimiento no ha pasado desapercibido y su nombre aparece en el radar de los grandes clubes, con foco en la Premier League.

En este contexto, su respuesta sobre una posible continuidad en el equipo amarillo deja un matiz significativo. Ante la pregunta de si seguirá para jugar la Champions con el Villarreal, el futbolista no cierra la puerta, pero tampoco la asegura. De hecho, responde con una risa ruborosa a esa pregunta. «Es una posibilidad. Todavía tenemos que clasificarnos. Llevo dos años aquí, he podido demostrar de lo que soy capaz en el escenario europeo y mundial, con Senegal. Ya veremos». Su reacción, más allá de las palabras, refleja la situación actual. Gueye ha encontrado en el Villarreal el escenario ideal para crecer y consolidarse, pero su progresión también le coloca inevitablemente en el escaparate internacional.

Reivindica su Copa de África con Senegal

Cuestionado por la polémica de la Copa de África, el jugador del Villarreal no tiene ni la más mínima intención de quitarse la medalla de ganador. «Somos simplemente los campeones de África. Logramos ganar esta final en la cancha; el mundo entero lo vio. Hubo incidentes durante el partido, la interrupción, pero el encuentro se reanudó. Cuando se pitó el penalti, ningún marroquí quiso detener el partido, todos querían lanzarlo. Así que, ¿por qué darle vueltas al resultado final? Además, las medallas están aquí con nosotros. Todo el mundo sabe perfectamente que Senegal ganó la copa».

En este sentido, Gueye reconoce su equivocación al retirarse a los vestuarios tras el penalti pitado a favor de Marruecos. «Abandonar el campo tal vez no haya sido el mejor ejemplo, pero cuando te enfrentas a una injusticia, con la presión del partido, especialmente en una final… Sadio (Mané) nos dijo que volviéramos, que íbamos a jugar como hombres y que si íbamos a perder, así son las cosas. Todos le hicimos caso: penalti parado, prórroga y mi gol».

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